¡Vaya por Dios! (Ay Caray) regresa, veintiséis años después, en un momento especialmente propicio. La obra reflexiona sobre la convivencia, las relaciones familiares y los conflictos que surgen cuando la vida cotidiana se desborda y las emociones ya no encuentran salida. Benet i Jornet retrata con lucidez y humor ese instante en el que lo aparentemente normal se quiebra: un salón, una familia, una rutina frágil… y la irrupción de lo inesperado. Cuando el orden se tambalea, los secretos pesan, las tensiones se acumulan y el afecto se mezcla con el cansancio, la comedia aparece como un espejo tan incómodo como necesario.
Recuperarla ahora no es un gesto de nostalgia, sino una necesidad artística. ¡Vaya por Dios! sigue siendo plenamente contemporánea porque habla de lo que no cambia: los conflictos entre padres e hijos, la ambición profesional, las relaciones que se tambalean, la presión del trabajo, la dificultad de cuidar a quienes ya no recuerdan… y ese humor ácido que emerge precisamente cuando la vida se pone difícil.
La obra mantiene intacta su fuerza. Genera risa, emoción y conversación; y lo hace desde la verdad. Por eso es una opción ideal para la programación cultural de hoy: una comedia humana, viva, reconocible y profundamente actual.
Sinopsis
Un periodista de cuarenta y tantos vive una tarde que lo cambiará todo, de esas en las que el mundo se te cae encima en tu propio salón.
Esa mañana recibe, casi al mismo tiempo, a las cuatro personas que pueden sacudir por completo su vida: su joven pareja, que llega con algo importante que decirle; su hijo, cada vez más inquieto; su padre, cuyo Alzheimer interrumpe cualquier intento de calma; y un viejo amigo que irrumpe en casa con una confesión tan sorprendente como comprometedora.
Lo que parecía una tarde tranquila se transforma en un torbellino emocional donde nadie dice toda la verdad, todos ocultan algo y el humor surge como única forma de sobrevivir. En un hogar donde aún no existen pantallas para esconderse, las tensiones estallan en directo.
Sobre el autor
Josep Maria Benet i Jornet (1940–2020) es uno de los grandes maestros del teatro contemporáneo en España. Autor fundamental de la escena catalana, firmó más de treinta obras y recibió reconocimientos tan relevantes como el Premio Nacional de Teatro, el Premio Nacional de Literatura Dramática y el Premio Sant Jordi de Teatre, entre muchos otros.
Entre sus títulos más destacados figuran Motín de brujas, Deseo, Actrices, La desaparición de Wendy, Sótano o Dos mujeres que bailan, piezas que renovaron la dramaturgia contemporánea con su mirada cercana, humana y profundamente honesta.
En este recorrido, ¡Vaya por Dios! ocupa un lugar especial: una comedia de ritmo ágil, situación límite y ternura inesperada, construida con la precisión y la humanidad que distinguen toda su obra. Es un título especialmente agradecido en gira, donde el público conecta de inmediato con sus personajes y su humor cotidiano.
Historia de la obra
La producción original de ¡Vaya por Dios! en castellano bajo el título de, se estrenó a finales de los años noventa con un reparto formado por Iñaki Miramón, Alejandra Torray, Fernando Delgado, Guillermo Montesinos y Miguel Ángel Tocado. El montaje realizó una amplia gira nacional, viajó a República Dominicana y cerró con funciones en Madrid. A pesar del éxito, la obra no ha vuelto a representarse profesionalmente en España desde entonces.







