Masescena - Reportajes

AÑO IV  Número 151

10 JULIO 2020

La Sala Berlanga de Madrid (c/Andrés Mellado, 53), gestionada por la Fundación SGAE, ha retomado su actividad cultural tras el súbito parón al que se vio sometido todo el sector cultural con la expansión del Covid-19. Lo hacía el pasado martes, 9 de junio, abriendo las taquillas para poder adquirir entradas para el ciclo Con nuestro cine, que tendrá lugar del 11 al 27 de junio de 2020. Pero para la entidad, no solo suponía volver a llenar de cultura la capital española, si no que se levantaran las persianas de una sala que tiene su décimo aniversario a la vuelta de la esquina, este mismo 12 de junio.

Hace casi un año, el 6 de junio de 2019, abrió las puertas la Cuadrienal de Escenografía de Praga, la exposición internacional de escenografía más importante del mundo que se celebra cada cuatro años. Una vez más, el Instituto del Teatro, desde la especialidad de Escenografía, lideró la participación de Cataluña. Fue una edición cargada de buenos momentos, entre los que la obtención del premio a la mejor instalación en la sección de «Países y Regiones» para Prospective Actions (Cataluña 2004-2018), creación de las escenografías Laura Clos "Cáscara" y Tina Salvá, y los dramaturgos Marco Villanueva y Paz Masala, todos ellos graduados en la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) del Instituto del Teatro. 

Joan Peris, Ximo Solano y Pilar Almería, junto con un buen puñado de actrices y actores profesionales, se embarcaron en un proyecto: hacer un centro de producción y exhibición de teatro en valenciano. El Teatro Micalet.

El Museo de Artes Escénicas (MAE)  del Instituto del Teatro ha incorporado durante los meses de abril y mayo cuatro nuevos fondos bibliográficos. Se trata del fondo del escenógrafo y figurinista de teatro, ópera y cine Isidre Prunés, el fondo de la soprano Ángeles Gulín, el fondo del coleccionista dentro del ámbito operístico Santi Vela, y el fondo del antiguo Teatro Regina.

Fue en el mes de marzo de 2005 cuando, avalado por el éxito de la película, el musical Billy Elliot se presentaba por primera vez ante el público londinense.

Hoy, 15 años mas tarde, Billy Elliot es uno de los musicales más aclamados en el mundo. Más de 900.000 espectadores ya lo han visto en Madrid.

Situada en el madrileño barrio de Puerta del Ángel, al cruzar la orilla del río Manzanares hacia el Paseo de Extremadura, El Montacargas abrió sus puertas a finales del año 1993. Un pequeño grupo de actores y artistas se unió para abrir un espacio cultural privado que resultó ser pionero en el movimiento de salas alternativas de la ciudad y España, junto a la sala Triángulo y Cuarta Pared.

Temporada Alta cierra la 28ª edición con un público fiel y activo que ha respondido de forma masiva a la programación. Este año, entre el 6 de octubre y el 9 de diciembre, se han podido ver 95 propuestas. La afluencia a los espectáculos ha estado marcada por la situación política catalana, sobre todo durante el mes de octubre, coincidiendo con la publicación de la sentencia del Procés, que ha supuesto una disminución con respecto a la ocupación, aunque en cifras absolutas de público el festival ha aumentado el número de espectadores: 53.086 espectadores (49.514 el año pasado) y 89.21% de ocupación (94,4% en la pasada edición).

José Amaya, nacido y criado en un país en conflicto, tuvo que abandonar su hogar muy joven para poder sobrevivir, trasladarse a la capital para evitar caer atrapado en el conflicto que libraban el ejército y la guerrilla que asolaba las zonas rurales. Llegado a San Salvador, comenzó lavando platos en un restaurante. Mientras lavaba platos silbaba los cantos de los pájaros de su tierra. Era su manera de espantar los miedos y no sentirse tan lejos del hogar. 

Tras quince intensos primeros días de programación y actividades el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro guardaba en la recámara varias propuestas que el público deseaba ver impaciente.

Así, el Corral de Comedias, acogía una de las propuestas más esperada y deseada por el público. Se trataba de Todas hieren y una mata de Álvaro Tato, dirección de Yayo Cáceres, y producción de Ay Teatro de Madrid. Dice el proverbio latino que las horas son flechas: todas nos hieren, la última nos mata. En esta comedia barroca en verso, escrita hoy según las reglas lopescas, las heridas del tiempo también pueden ser remedios de amor y libertad.

Las recientes desapariciones de Nicolás Dueñas (2 de noviembre) y Asunción Balaguer (el pasado sábado 23) pesaron en el ánimo de los asistentes a la fiesta anual de entrega de los galardones honoríficos de AISGE y la Fundación AISGE, que cumplían 11 ediciones. El ambiente de celebración y reivindicación del sector, tan característico de esta gala –que acogió un año más un repleto Teatro Nuevo Apolo de Madrid–, quedó amortiguado esta vez por la tristeza y el recuerdo emocionado de quienes integraron el Consejo de Administración de la entidad durante 17 y 16 años, respectivamente. 

Cuando resuenan aún en mis oídos los versos de Sor Juana Inés de la Cruz, de Calderón de la Barca, Lope de Vega, de un tímido Tirso de Molina, Agustín Moreto, Ruiz de Alarcón, y por primera vez Ana Caro Mallén, es momento de hacer balance de lo visto y lo vivido, de las sensaciones y, de lo oído, por qué no.