En esta historia, con ecos de thriller negro, la protagonista es una lingüista forense empeñada en escarbar en las circunstancias precisas que han llevado al apuñalamiento de un menor en un centro educativo. El propio lenguaje como indagación, por tanto, se erige en el tema central de la historia. La necesidad de bucear en las palabras, de arañarlas, para conseguir que lleguen más allá de sí mismas y nos atraviesen: razón poética.