Maria Pau Pigem protagoniza un monólogo directo e impactante sobre la prostitución, la violencia, el deseo, la maternidad y la libertad
La programación de eszenAZ continúa en noviembre y diciembre con la experiencia sensorial de LOBO, de Aurora Bauzà y Pere Jou; la pieza de danza Bach en familia, de María Muñoz y Mal Pelo; y la propuesta flamenca de María Marín
La Virgueria presenta en esta obra la versión escénica de uno de los grandes libros de referencia del feminismo y la teoría de género. Un incisivo ensayo que vio la luz en 2006 y que en la antesala de la cuarta ola del feminismo alcanzó un éxito inesperado porque removió conciencias.
En Teoría King Kong, Virginie Despentes comparte su propia experiencia para hablar sin tapujos ni concesiones sobre la prostitución, la violación, la represión del deseo, la maternidad y la pornografía, y para contribuir al derrumbe de los cimientos patriarcales de la sociedad actual.
La versión escénica, adaptada por M. Àngels Cabré, interpretada por Maria Pau Pigem y dirigida por Isis Martín es un texto rompedor con poder transformador. El montaje hace crecer el mensaje y permite llevar más lejos, con toda la fuerza necesaria, las cuestiones pendientes que tenemos como sociedad. Sobre una escenografía en construcción y destrucción a la vez este monólogo directo e impactante explora el libro, buscando en las profundidades del espacio escénico el origen y la raíz de todo.
“La obra de Despentes tiene poder transformador. Es un texto que invita al cambio y a la evolución, al andar, a la acción. Convirtiéndolo en un texto escénico mantenemos y ampliamos este poder. Hablamos de explotación, de violencia, de libertad y de capitalismo”, explican desde la compañía.
Después de La punta del iceberg, La Virgueria da un paso más hacia la utilización del arte para reivindicar el feminismo como revolución, maximizando todos los lenguajes (cámara en directo, vestuario, iluminación led autosuficiente, ambientes sonoros, proyecciones…) en una propuesta sencilla a la vez que catártica.
Sobre La Virgueria
La Virgueria está formada por Isis Martín, Aleix Fauró y Júlia Ribera. Creen en un teatro comprometido: comprometido con la sociedad, pero también con la lengua, la cultura, la poesía, la belleza, el riesgo y la provocación.
Defienden la suma de energías y el diálogo constante desde los distintos puntos de la creación escénica. En el trabajo en equipo encuentran la base a partir de la cual crecer y transformar la poesía textual en poesía visual mediante la energía de los actores y actrices, la plástica de la imagen y de los objetos, la música, los silencios y la fuerza de los cuerpos. Sus espectáculos son, sobre todo, un viaje emocional que conduce al público para devolverlo, profundamente removido, a sus butacas.
Los trabajos de La Virgueria nacen de la necesidad de expresar, con un lenguaje propio, aquello que les incomoda y les conmueve de la realidad. Entienden el teatro como un altavoz para dar eco a sus inquietudes, que a su vez pueden ser también las del público. La Virgueria se nutre habitualmente de numerosas colaboraciones, formando un colectivo de actores y actrices, dramaturgas, músicos, escenógrafas, iluminadores y productoras con una misma inquietud: expresarse a través del teatro.
Teatro, danza y música para acabar el año
La programación de eszenAZ continúa en noviembre y diciembre con propuestas que exploran los límites de la danza, la música y el teatro y su diálogo con otros lenguajes artísticos.
El 18 de noviembre, Aurora Bauzà y Pere Jou, referentes de la hibridación escénica actual, presentan LOBO, un viaje sensorial que combina la riqueza de la voz, la expresividad del cuerpo en movimiento y la exploración de nuevos lenguajes.
El 3 de diciembre llega Mal Pelo -Premio Nacional de Danza (2009)- con Bach en familia, una pieza aclamada por la crítica internacional por su componente emocional. María Muñoz, codirectora de la compañía transforma su solo Bach, en un encuentro íntimo entre danza y música en directo que reúne a varias generaciones para explorar el movimiento, la memoria y la transmisión del lenguaje corporal.
El año se cierra con el concierto de María Marín el 17 de diciembre en el Auditorio. Cantaora, guitarrista y compositora, la artista aporta una mirada singular al flamenco desde su formación musical y su experiencia junto a figuras como Israel Galván.
Las entradas están a la venta en azkunazentroa.eus y en AZ Info.






