Masescena - Brillante juego actoral en Antígona, de la mano de Miguel del Arco y Carmen Machi como Cleonte

AÑO V  Número 218

20 OCTUBRE 2021

Brillante juego actoral en Antígona, de la mano de Miguel del Arco y Carmen Machi como Cleonte

Una luna. Sólo es necesaria la presencia de la luna. Una luna gigantesca que es la dueña de la escena y que irradia frío, protagonista indiscutible durante toda la función. En ella se proyectan de vez en cuando imágenes.

La primera imagen grabada en nuestra retina es la muerte de Polinices, por quien Antígona lucha para dar sepultura según las creencias religiosas de la época. Hay que tener en cuenta que hace 2500 años era muy importante honrar a los muertos. Antígona sigue su lucha e intenta convencer a su hermana Ismene para llevar a cabo dicha acción.

Por otro lado, y frente a los primeros personajes que se nos muestran en escena, está Creonte. En la versión de Miguel del Arco el personaje masculino se nos presenta interpretado por una mujer (Carmen Machi). En declaraciones efectuadas por del Arco en algunas ocasiones afirma no interesarle esa guerra absurda de géneros, sino la guerra política que entre ambos personajes surge. Creonte firma un decreto en el que prohíbe honrar el cadáver de Polinices. Pero aun así, Antígona decide honrar a su hermano, aunque para ello tenga que enfrentarse a Creonte. Para cerrar el capítulo de problemas el hijo de Creonte, Hemón, es el prometido de Antígona. La tragedia dramática está servida.

Decisiva será la intervención de Tiresias, interpretado magistralmente por Cristóbal Suárez, quien advierte a Creonte que alguien de su sangre pagará por sus errores.

La escenografía, firmada por Eduardo Moreno, Alejandro Andújar y Beatriz San Juan, podríamos resumirla en el dibujo de la caja negra mediante unas cortinas negras hechas tiras. La escenografía conjuga perfectamente con la iluminación diseñada por Juanjo Llorens. La una sin la otra no sería posible. El vestuario firmado también por Beatriz San Juan nos muestra a unos personajes actuales, huyendo de cualquier estereotipo clásico. Son unos personajes contemporáneos.

La música, compuesta por Arnau Vilà, encaja a la perfección en el puzzle. Es de agradecer el diseño de sonido de Sandra Vicente y Enrique Mingo, gracias al cual podemos disfrutar sin perder ningún matiz la perfecta dicción modular de los actores.

Mención aparte merece la interpretación de los actores. Todos ellos forman parte del coro, perfectamente conjuntado y coreografiado por Antonio Ruz. En cuanto a Creonte, interpretado por la popular actriz Carmen Machi, y partiendo de la base de concebir el personaje como masculino, no deja indiferente a nadie. Un dominio absoluto de la dicción, del saber estar, del dominio del gesto sin ser exagerado. Una Carmen Machi que impone y compone un personaje que tan sólo se derrumba por la muerte de su hijo, como si de una piedad se tratara. No menos impresionante es la interpretación del resto de actores. Manuela Paso (Antígona), Ángela Cremonte (Ismene), Yon González (Corifeo), Silvia Álvarez (Corifeo), José Luis Martínez (Guardia), Raúl Prieto (Hemón) y Cristóbal Suárez (Tiresias). Cómo será la interpretación del conjunto que sin más artificio que la palabra y la expresión corporal se viste por completo la tragedia.

Y todo esto gracias a la batuta de Miguel del Arco y su equipo que han sabido en todo momento seleccionar lo mejor y crear una versión de Antígona que pasará a la historia del panorama teatral contemporáneo.

Se podrá ver hasta el 3 de septiembre en el Pavón Teatro Kamikaze de Madrid.

 

 

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