Masescena - Tirso se desmadra en el Palacio de los Oviedo

AÑO IV  Número 155

09 AGOSTO 2020
LA ALOCADA VERSIÓN DE MARTA LA PIADOSA HACE QUE EL PATIO DE BUTACAS ESTALLE EN CARCAJADAS

Tirso se desmadra en el Palacio de los Oviedo

Marta la piadosa

 

En 1624 apareció la primera parte de las obras de Tirso. Las autoridades de la época, siempre vigilantes de la moral, se echaron las manos a la cabeza y decidieron desterrarlo. Y eso que no vieron la versión de Marta la piadosa  que estrenó Teatro Defondo este lunes en el Palacio de los Oviedo. Un espacio que se llenó y que estalló en carcajadas según avanzaba la obra, poco piadosa, porque nos cuenta los engaños de Marta para gozar el amor con Felipe, asesino de su hermano, burlando a su padre y a su hermana, que también está enamorada. La religión sirve de tapadera para que ambos se encuentren y le arrebaten de las manos al capitán Urbina, indiano enriquecido, el matrimonio concertado con Marta.

Teatro Defondo se mueve muy al límite de la parodia. Llega un momento en el que parece que todo se les va a ir de las manos y más que desmadrada, la versión de Vanessa Martínez se va a despeñar por el chascarrillo fácil de adolescente cultivado. Pero no. Los actores, fabulosos todos, consiguen echar el freno cuando lo que pide el cuerpo es más caña y conducir al espectador hacia la risa, porque eso es lo que busca la obra, respetando el espíritu de Tirso, un tipo curioso sin duda.

Si los actores están bien, mención aparte merece la escenografía. El decorado, formado por tres biombos de tres cuerpos cada uno, que se cierran y se abre para dibujar interiores y exteriores, a cada cual más imaginativo, desde la cama en horizontal en la que reposan Marta y su hermana, hasta el baño desde el que algunos personajes escuchan, indiscretos, lo que otros dicen, pasando por el balcón de Illescas al que se sube el capitán Urbina, con su peluca rubia y su acento cubano, a remedar el discurso del alcalde en Bienvenido mister Marshall  mientras le re-cuerda-n que “todos somos contingentes, pero tú eres necesario”. Hubo, además, un accidente con uno de los biombos, que cayó, pero se solventó sin problemas.

El único pero, tal vez, es que el montaje se desinfla hacia el final. No es fácil mantener siempre alta la tensión cómica y viene a caer en el peor momento, cuando se espera una traca que permita al espectador salir dándole vueltas en la boca a la última carcajada.

Teatro honesto el de Defondo, curioso nombre, porque más que de fondo Marta la piadosa puede presumir de forma. Teatro sin pretensiones, que no persigue la sonrisa, sino la risa, cuanto más escandalosa, mejor. Si tienen ocasión, vayan a verla preparados para reír. Ya no en Almagro, donde solo han tenido un día, pero seguro que tiene recorrido.

 

Dirección: Vanessa Martínez

Diseño escenografía Alessio Meloni (AAPEE)

Vestuario Paloma de Alba

Ayte. vestuario Guillermo Espinosa

Iluminación Paco Ariza

Música: saxo soprano, clarinete y flauta de pico Andreas Prittwitz

Piano y teclados Luis Fernández

Asesor de verso Gustavo Galindo

Diseño & fotografía Javier Naval

Producción & distribución Pablo Huetos

Construcción de escenografía Taller de Escenografía Enrique Bonilla

Coordinación técnica David de Diego 

 

Reparto

Silvia de Pé
Gustavo Galindo
Rebeca Hernando
Pablo Huetos
Carlos Jiménez-Alfaro
Javier Lago
Pedro Santos