«El valor de un espectáculo no se mide por el número de butacas, sino por la verdad y la pasión con la que ha sido creado»
El PremiOFF Honorífico a Mamen García puso el broche más emotivo a una noche marcada por el talento, el respeto y el amor por las artes escénicas.
El pasado lunes 29 de junio, los Teatros Luchana acogieron la segunda edición de los PremiOFF. En apenas dos años, estos galardones han encontrado su lugar dentro del panorama escénico y son ya una de las citas más esperadas del calendario para el teatro OFF y amateur. Compañías, intérpretes, creadores, técnicos y aficionados volvieron a reunirse en una gala que, además de reconocer el trabajo de la temporada, confirmó el crecimiento de una iniciativa que continúa ganando peso dentro del sector.
Nacidos con el propósito de reconocer el trabajo de las producciones musicales del circuito OFF y del teatro musical amateur, los PremiOFF dieron este año un importante paso adelante con la incorporación, por primera vez, de una modalidad dedicada al teatro textual OFF. Una ampliación que refleja la evolución de unos galardones que continúan creciendo y consolidándose como un espacio de reconocimiento para la creación escénica independiente. Más allá de la entrega de premios, la gala reivindicó el talento, la creatividad y el esfuerzo de compañías, intérpretes, directores, técnicos y creativos que, en muchos casos, levantan sus proyectos desde la autoproducción y la convicción de que el teatro merece ser contado y compartido.
Una declaración de amor al teatro
Ese espíritu encontró su mejor portavoz en Guillermo Sabariegos, actor, director, productor y principal impulsor de estos galardones, quien condujo una gala que destacó tanto por su excelente organización como por el cariño con el que fue concebida. Desde su intervención inicial dejó claro que estos premios trascienden el reconocimiento artístico: son, ante todo, una declaración de amor al teatro. Reivindicó la importancia de conservar ese niño interior que impulsa a seguir soñando y arriesgando, recordó que el teatro es comunidad y una necesidad profundamente humana de contar historias y defendió que el valor de un espectáculo nunca debería medirse por el número de butacas que ocupa, sino por la verdad y la pasión con la que ha sido creado. Un discurso sincero que resumió la esencia de unos galardones nacidos para quienes hacen teatro, sencillamente, porque no saben vivir sin él.
La ceremonia mantuvo un ritmo ágil durante toda la noche, con la participación de Charlie Cabanas en varias intervenciones que aportaron un contrapunto de humor entre la entrega de galardones. En esos momentos, varios asistentes tuvieron la oportunidad de subir al escenario como entregadores de algunos de los premios, una iniciativa que reforzó el carácter cercano y participativo de una gala concebida como punto de encuentro para toda la profesión.

Pero la noche también estuvo marcada por la emoción y la reivindicación. Más allá de los agradecimientos, muchos de los premiados aprovecharon el escenario para visibilizar la realidad de un sector que continúa sosteniéndose gracias a la dedicación de compañías y profesionales que afrontan largas jornadas de trabajo, presupuestos ajustados y una entrega que va mucho más allá de lo que el público ve sobre el escenario. Uno de los mensajes más repetidos de la noche fue la situación de la España vaciada, con varios discursos que recordaron la dificultad de mantener vivo el teatro en municipios alejados de los grandes núcleos urbanos. Si levantar una producción independiente ya supone un desafío, hacerlo en localidades donde los recursos, los espacios escénicos y las oportunidades son aún más limitados hace de cada estreno un auténtico ejercicio de resistencia cultural.
Bodas de sangre lidera un palmarés con sorpresa
El apartado de Musical OFF confirmó, en buena medida, los pronósticos de una edición que llegaba con tres grandes favoritas: Bodas de sangre, con once nominaciones, El hilo invisible y Tot eixirà malament i serà perfecte, ambas con diez candidaturas. Sin embargo, el palmarés también dejó espacio para la sorpresa al distinguir como Mejor Musical OFF a Bernarda Alba.
Bodas de sangre fue, en cualquier caso, la gran vencedora de la noche al reunir cinco galardones: Mejor Musical Original, Mejor Dirección Escénica para Marina Cabañero, Mejor Dirección Musical para Paula Girona y Alejandro Pelegrín, Mejor Diseño de Sonido para David Soto y Mejor Diseño de Cartel, también para Marina Cabañero. El hilo invisible confirmó igualmente su fortaleza con cuatro premios, entre ellos el de Mejor Musical Familiar, además de los reconocimientos a María Virumbrales como Mejor Actriz de Reparto, Óscar Reyes por la coreografía y Joana Martí por la escenografía. Por su parte, Tot eixirà malament i serà perfecte transformó dos de sus diez nominaciones en los galardones interpretativos para Paco Ibáñez y Ovidi Calderón.
Ricardo III encabeza el Textual OFF
En la modalidad Textual OFF, el palmarés dejó un reparto más equilibrado entre las principales candidatas. Abrazos insoportablemente largos, que partía como la producción con mayor número de nominaciones (siete), no logró imponerse en las categorías principales, aunque sí obtuvo el reconocimiento a la Mejor Dirección Escénica para Varo Mogrovyan. Por su parte, Ricardo III, Fair Play y Voilá, que llegaban empatadas con cinco nominaciones, protagonizaron buena parte del reparto de galardones.
Ricardo III fue una de las grandes vencedoras de la noche al alzarse con el PremiOFF a Mejor Textual OFF, además del premio al Mejor Actor Principal para Nicolás Pérez Costa y al Mejor Diseño de Escenografía, compartido por El Tío Caracoles y el propio Pérez Costa. Voilá obtuvo el reconocimiento a Mejor Textual Original, mientras que Fair Play vio premiado el trabajo de Azul Simón como Mejor Actriz Principal y el diseño de iluminación de Jesús Díaz. A ellas se sumó Cuentos del fin del mundo, que firmó un doblete interpretativo con los galardones a Alejandra Arias y Miguel Carbajo como mejores intérpretes de reparto.
Beetlejuice lidera el Musical Amateur
En la modalidad Musical Amateur tampoco faltaron las confirmaciones. Beetlejuice, que llegaba como la producción con mayor número de nominaciones de toda la edición, doce en total, respondió a las expectativas al conquistar el PremiOFF a Mejor Musical Amateur. Junto a ella, Anastasia y Hoy no me puedo levantar, ambas con diez nominaciones, y El Rey León: Hakuna Matata, con nueve, volvieron a demostrar el excelente nivel que atraviesa el teatro musical amateur en nuestro país.

Además del premio al Mejor Musical Amateur, Beetlejuice sumó los galardones al Mejor Actor Principal para Fernando Saavedra y a la Mejor Dirección Escénica para José Luis Pinto. Anastasia obtuvo tres reconocimientos gracias a Carla Navarro y Candela Camacho como Mejores Actrices Principales —galardón compartido—, Carlos Bernal como Mejor Actor de Reparto y Sergio Aguado por la Dirección Musical. Por su parte, El Rey León: Hakuna Matata se impuso en los apartados técnicos, con los galardones a Mejor Elenco, Escenografía, Figurinismo y Caracterización. La Sireneta fue reconocida como Mejor Musical Original y obtuvo también los premios al Diseño de Iluminación y Sonido, mientras que Hoy no me puedo levantar vio recompensada su coreografía, firmada por Pablo López y Raquel Escudero.
El público también volvió a tener voz en esta segunda edición a través de los PremiOFF PúblicOFF. Tras cerca de 8.000 votos, Furia Cabaret, Chamuskadas y Beetlejuice fueron reconocidas como las producciones favoritas en las categorías Musical OFF, Textual OFF y Musical Amateur, respectivamente.
El homenaje a Mamen García
El momento más emotivo de la noche llegó con la entrega del PremiOFF Honorífico a Mamen García. La actriz, cantante, compositora y pianista recibió el reconocimiento de manos de sus compañeros de reparto en La que se avecina, Nacho Guerreros y Margarita Asquerino. Visiblemente emocionada, agradeció el galardón con un discurso tan sincero como necesario, en el que reivindicó el respeto como uno de los valores esenciales de la sociedad actual y lamentó que sea un principio que, a su juicio, se está perdiendo en un mundo que, como ella misma reconoció, “no me gusta”.
Si la primera edición sirvió para presentar los PremiOFF, la segunda ha confirmado su consolidación. Más allá de los premios, la gala volvió a ser una celebración del teatro entendido como comunidad, como espacio de encuentro y como una forma de entender la vida. Porque, como quedó patente a lo largo de toda la noche, el verdadero valor de la escena no se mide por el tamaño del escenario ni por el número de butacas, sino por la pasión de quienes siguen levantando el telón cada temporada.






