Tania Brenlle, directora artística de La Villarroel, abrió la presentación agradeciendo la asistencia de los medios de comunicación y de Letícia Martín, directora del Festival Grec, destacando la complicidad entre la sala y el festival.
En relación a la obra, Brenlle ha explicado que Primera ley de Newton es un encargo a la autora Eu Manzanares, que también ejerce como adjunta a la dirección. «Considero que Eu es una voz diferente dentro del panorama teatral catalán, que escribe unos textos con mucha verdad, humor y mala leche que hablan de una realidad obrera que normalmente no está presente en los escenarios. Con ella hablamos sobre varios temas y finalmente nos decantamos por abordar el tema de la educación y, entonces, ya es un tema tan de hoy como lo hace casi tres años atrás».
Sobre la dirección escénica, Brenlle recordó el largo vínculo entre el director argentino Nelson Valente y La Villarroel, así como la conexión creativa con la dramaturga. «Nelson Valente ha presentado aquí, en La Villarroel, casi todas las producciones de su compañía argentina y, en este caso, aunque no se conocían con Eu, creo que forman un buen tándem, ya que Nelson también tiene una obsesión porque los personajes hablen desde la verdad, sea cual sea. Pueden defender la situación».
La directora también ha querido poner de relieve el reparto coral de la propuesta, integrado por Anna Sahun, Rosa Gamiz, Dafnis Balduz, Sara Diego, Lua Amat y Max Vilarrasa, algunos de los cuales ya han trabajado anteriormente en la sala. «Esta obra no se puede hacer si no tienes unos grandes intérpretes, y la verdad es que desde el día de la primera lectura defendieron a sus personajes con una verdad y un compromiso impresionantes. Se han hecho todas las preguntas, se han cuestionado todas las réplicas, y eso ha hecho que el texto y el espectáculo crezcan muchísimo».
Por su parte, Letícia Martín, que afronta su segundo año al frente del Festival Grec, ha subrayado que la temática educativa fue un punto de encuentro inmediato con La Villarroel. «Es un tema muy actual, y hay razones de peso para hablar de ello, porque la educación es una cuestión primordial para una sociedad y debería estar siempre presente. Por lo que he podido ver de la obra, creo que será toda una experiencia a partir de las diferentes problemáticas que explora.»
Eu Manzanares ha explicado que el texto tiene un recorrido largo, iniciado años atrás, y ha destacado la coincidencia entre su estreno y el momento actual del debate educativo. «El texto me lo encargaron hace mucho tiempo, antes de que el tema fuera de máxima actualidad, pero creo que si ahora estamos como estamos es porque hay una problemática que hace unos años que se está cociendo y, tarde o temprano, esto tenía que pasar, y creo que el hecho de que la obra se estrene ahora tiene un punto poético».
Por lo que respecta a las fuentes de inspiración, la autora ha combinado el trabajo de campo con experiencias personales. «Esta historia era una de muchas que tenía sobre la mesa. Conocía el tema por amigas que trabajan en entornos de alta complejidad y por mi propia experiencia, ya que hice un taller de teatro en un instituto con un grupo muy complejo y yo, que a pesar de provenir de una familia humilde, ahora estoy en una posición de privilegio, al entrar en ese entorno vi el choque entre dos».
Manzanares también ha destacado la importancia de contrastar el texto mientras lo escribía para asegurar su fidelidad. «Mientras escribía pasé la obra a distintos conocidos míos que trabajan en entornos de alta complejidad y todos me dijeron que iba bien encaminada. Para mí, esto era un primer paso que encontraba imprescindible dar.» Ya en la fase de ensayos, remarcó la sintonía con el director y el carácter vivo del texto. «con Nelson nos hemos entendido desde el primer día y, además, yo soy una autora que en los ensayos me gusta ver que el texto está vivo y que todo el mundo puede decir la suya; no considero que un texto esté terminado hasta que se estrena. Y, en cuanto al casting, encuentro que es un elenco maravilloso. En definitiva, ha sido un viaje muy bueno.»
El director Nelson Valente ha querido poner en valor la solidez y la profundidad del texto. «Sabe muy bien de lo que habla, de estos problemas que afronta la educación, y ha escrito un texto muy rico, con muchas capas.»
También ha destacado la pluralidad de perspectivas que plantea la obra y la voluntad de dar voz a todos los personajes. “Para mí era muy importante que cada uno de los personajes defendieran su mirada. En el texto está la visión de una madre, de un profesor, de una profesora, de la directora de la escuela, del niño… y creo que tanto la puesta en escena como el texto plantean la posibilidad de ponernos, en algún momento, en la piel del otro; y, para mí, tener esa posibilidad es lo mejor de la obra.”
Rosa Gàmiz, que interpreta a la profesora más veterana, ha destacado el equilibrio de la obra a la hora de abordar el conflicto. «No toma partido por ningún punto de vista en concreto, porque todo el mundo tiene su verdad ante un conflicto como éste, y esto es lo que más me gusta. Los personajes están muy bien dibujados, con edades y puntos de vista diferentes, como en la vida.»
Anna Sahun da vida a la directora del centro, que se ve obligada a tomar una decisión compleja. “Mi personaje está en medio de dos posiciones contrapuestas, la del personaje de Adri (Dafnis Balduz) y Teresa (Rosa Gàmiz), y deberá mediar, de hacer de árbitro entre las dos visiones.”
Sara Diego interpreta a la madre del joven que desencadena el conflicto. «Ella es una mujer inteligente, que está donde está por las oportunidades que ha tenido o ha dejado de tener, y por eso valora tanto lo que le está pasando a su hijo. Creo que es un personaje absolutamente realista.»
Dafnis Balduz encarna a un profesor novel, representativo de una nueva generación docente. “Es uno de esos profesores que quiere cambiar el sistema, que cree que si un joven tiene una oportunidad gracias a un talento muy particular, es necesario hacer todo lo posible para ayudarle, aunque esto cuestione su discurso de igualdad de oportunidades.”
Sobre el proceso de creación, el actor remarcó la riqueza del trabajo colectivo. «Arriba del escenario hay seis generaciones diferentes, seis intérpretes catalanes dirigidos por un talento argentino, y ver cómo todo esto casa, defendiéndolo cada uno desde su experiencia, es una maravilla. Tenemos un equipo brutal y ha sido un proceso muy bonito llegar hasta aquí.»
Lua Amat interpreta a un personaje que proviene de un entorno muy diferente al del instituto, lo que genera tensiones. «Ella es una chica de casa buena, que ha estudiado cine, que vive en su burbuja y que, aunque viene con buena intención, entra en conflicto con otros personajes porque, entre otras cosas, no se siente suficientemente validada.»
Por último, Max Vilarrasa da vida a Izan, el joven en el centro del conflicto. «Él sólo quiere jugar al fútbol, estudia porque se lo piden pero no tiene interés y que tira por el camino fácil, porque, para conseguir su sueño, hará lo que sea necesario.»
PRIMERA LEY DE NEWTON
A partir del 1 de julio de 2026
LA VILLARROEL
Sinopsis
¿Es lícito hacer trampas, cuando el sistema es injusto?
Un instituto de alta complejidad, recientemente premiado por su proyecto educativo, se ve sacudido por un conflicto que pone en crisis su discurso de oportunidades.
A pocos días del claustro final, se descubre que Izan, un alumno a punto de graduarse, ha copiado sistemáticamente los exámenes de una asignatura. La tensión aumenta cuando la madre de Izan se presenta en el instituto para pedir un certificado que garantice que su hijo obtendrá el título de la ESO, al tiempo que el instituto recibe la vista de una joven periodista interesada en la historia de éxito del centro.
La urgencia de los maestros, la presión de la madre del chico y la presencia de la joven periodista pondrá a todos contra las cuerdas. ¿Es lícito hacer trampas, cuando el sistema es injusto? ¿O es precisamente así, que se perpetúa la injusticia?




