El Romancero vuelve al Corral con Rosa León y Pepe Viyuela, Cautivas por Cervantes culmina su proceso de creación y La dama boba, dirigida por José María Mestres, protagonizan un fin de semana en el que el Festival reafirma su apuesta por la producción, la inclusión y la vigencia de los clásicos
La directora del Festival destacó que varias de las propuestas programadas son fruto de un proceso creativo desarrollado en Almagro gracias a la confianza depositada en los artistas y al tiempo necesario para que las ideas maduren. «Sembramos una semilla en una tierra fértil», señaló al referirse a las residencias artísticas, un espacio que permite «crear sin prisa» y que hoy presenta espectáculos con plena solvencia artística.
El romancero recupera su voz con Rosa León y Pepe Viyuela
Uno de los grandes acontecimientos de la programación será el regreso de Rosa León a los escenarios tras más de dos décadas alejada de ellos. La artista protagoniza, junto a Pepe Viyuela y un grupo de músicos, un homenaje al romancero como patrimonio vivo de la memoria colectiva.
León subrayó que el folclore constituye «nuestra memoria» y defendió la necesidad de preservarlo para comprender quiénes somos y de dónde venimos. La cantante destacó además la sorprendente actualidad de unos romances cuyos conflictos, especialmente los relacionados con la violencia contra las mujeres o la desigualdad, siguen resonando en la sociedad contemporánea.
Por su parte, Pepe Viyuela definió el romancero como «un solo poema que se desarrolla en el tiempo», un inmenso legado que retrata la identidad colectiva durante siglos. El espectáculo centra su mirada en dos grandes ejes: la representación histórica de las mujeres y la exclusión social, dos cuestiones que, según el actor, mantienen una inquietante vigencia.
El montaje incorpora además romances procedentes de la tradición sefardí y muestra cómo estas composiciones han viajado entre culturas y territorios, demostrando la riqueza compartida del patrimonio oral.
Cautivas por Cervantes: del laboratorio creativo al estreno
Otra de las propuestas nacidas de las residencias artísticas del Festival es Cautivas por Cervantes, un proyecto dirigido por Emilio Manzano que toma como punto de partida varias obras cervantinas para dialogar con cuestiones plenamente actuales como la identidad, el exilio, la diversidad y la exclusión.
Manzano agradeció el respaldo recibido por el Festival de Almagro, así como el apoyo institucional y de todo el equipo artístico que ha hecho posible el desarrollo de la producción. El director explicó que el montaje combina textos de La gran sultana, Los baños de Argel y El gallardo español con dramaturgia contemporánea escrita específicamente para la obra.
Las intérpretes destacaron el valor de acercar Cervantes a nuevas generaciones desde una mirada contemporánea y diversa, reivindicando que los clásicos siguen planteando preguntas esenciales sobre la convivencia, la diferencia y los derechos humanos. Para el equipo artístico, el hecho de llevar estos relatos al escenario constituye también una forma de ampliar la representación y hacer que el teatro clásico dialogue con la realidad social del presente.
La propuesta cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Martos en Jaén.
La dama boba: una lectura contemporánea desde la verdad escénica
El Festival acoge también La dama boba, dirigida por José María Mestres, recientemente nombrado director del Teatre Nacional de Catalunya. El montaje, adaptado por Julieta Soria, propone una mirada renovada sobre la obra de Lope de Vega desde una puesta en escena que combina rigor en el verso, humor, música y una intensa búsqueda de la verdad interpretativa.
Los actores Joaquín Notario y Concha Delgado coincidieron en destacar el trabajo de Mestres, que huye de una lectura convencional para ofrecer un espectáculo profundamente humano. La producción plantea una reflexión sobre la diferencia y la discapacidad, entendiendo que muchas limitaciones nacen de la propia sociedad y no de las personas.
Un festival comprometido con la producción, la inclusión y la accesibilidad
La programación se completa con propuestas como De ida y vuelta. Plataforma Corral, La veladora de las mujeres, la presencia del circo contemporáneo con Mute en la Plaza Mayor y la consolidación de iniciativas de accesibilidad como Acariciar un verso, desarrollada junto a ONCE y Fundación ONCE, que acerca el teatro mediante la lectura en braille, la audiodescripción y la participación de artistas y personas con discapacidad visual.
El Festival también acogerá la proyección de El cautivo, seguida de un coloquio que ampliará la reflexión sobre el universo cervantino y el cautiverio.
Los clásicos como herramienta para comprender el presente
La dirección del Festival defendió que Almagro no es únicamente un espacio para representar teatro clásico, sino un lugar donde los textos del Siglo de Oro dialogan con los desafíos del presente. Las propuestas de esta edición abordan cuestiones como las migraciones, la identidad, la diversidad, la igualdad, la violencia o la exclusión desde una mirada contemporánea que demuestra la permanente vigencia de los clásicos.
«El Festival de Almagro es la vida en sí misma», se afirmó durante la presentación, reivindicando el teatro como un espacio de encuentro capaz de transformar la realidad a través del arte y de la experiencia compartida entre creadores, intérpretes y público.





