La pieza pone de manifiesto la transición de la rigidez y el control hacia la vulnerabilidad y el instinto a través de cuatro cuerpos afectados también por la luz, el espacio y el sonido
Del cuerpo rígido al cuerpo vulnerable
La pieza está interpretada por Begoña Quiñones, Verónica Garzón, José Alarcón y David Vilariño, que transitan entre un cuerpo rígido, otro que se ajusta y reorganiza y un cuerpo que se agota y pierde eficiencia. La repetición desgasta progresivamente el gesto y la pérdida de un eje obliga a los intérpretes a encontrar otras configuraciones físicas. El proceso afecta también al conjunto: lo que sucede en un cuerpo modifica a los demás y las dinámicas colectivas pueden sostener, acelerar o reconfigurar su transformación.
El propio título contiene una doble lectura que atraviesa la creación. Mono no aware (NOW) remite al concepto japonés asociado a la belleza y la tristeza de lo efímero, mientras que la lectura en inglés conduce a la idea de un “primate no consciente”. Entre ambas nociones, la obra plantea la tensión entre la capacidad de conmoverse ante la pérdida y la dificultad para percibir los pequeños cambios de las estructuras que nos sostienen.
Un espacio que también pierde su estabilidad
La transformación de los cuerpos se extiende a los elementos escénicos. La iluminación diseñada por Olga García contrapone estados de penumbra con cortes abruptos y ráfagas de alta intensidad. El espacio escénico de David Vilariño incorpora estructuras que pueden desplazarse, degradarse o perder su verticalidad, obligando a los intérpretes a reorientarse ante sus cambios.
El diseño sonoro combina organización armónica, silencio y ruido y recurre a microfonía de contacto instalada en el suelo y en los elementos escenográficos para amplificar sonidos que normalmente pasan desapercibidos. El vestuario de Paola de Diego acompaña asimismo el tránsito desde la rigidez hacia un cuerpo progresivamente más expuesto y vulnerable.







