Ganador del Premios Max como Mejor autoría revelación en su última edición
Con apenas 23 años Iván López-Ortega triunfa con su «Taxidermia de una alondra» que ahora vuelve al Teatro del Barrio por tres únicos días. Y se ha convertido en el director más joven en estrenar en el Teatro Español. En poco tiempo hemos podido verle en el CDN como actor («Vulcano» o «Blast») o en el Teatro Español como actor y músico («Luces de bohemia» o «Viaje hasta el límite») o en los Teatros del Canal («Comedia sin título» y «El público» como actor o «Mutantes» como actor y co-creador) o como escenógrafo en «Aromas de soledad» o «El dios de la juventud». Iván se ha formado como actor (EMAD y varios cursos actorales), dirección actoral (graduado por la RESAD), músico (pianista, batería y guitarra), cantante (barítono) y pintor y escultor ( y graduado en escenografía).
«Taxidermia de una alondra»
Creación y dirección: Iván López-Ortega
Con Macarena Sanz e Iván López-Ortega
Teatro del Barrio
del 11 al 13 de junio
¿Por qué disfrutamos tanto consumiendo tragedias? ¿Porque nos parece hermoso? ¿Por qué se erige como herramienta útil para alcanzar nuestros deseos? ¿Qué hay en las ficciones catastróficas que nos resulta apasionante?
La taxidermia es el oficio de conservar animales muertos con apariencia de vida. Un recuerdo de lo que fue, ahora embalsamado tras un cristal. La comodidad del museo. Acercarse sin implicarse, conmoverse sin ensuciarse. Mirar lo muerto para sentirse a salvo, observar el desastre para confirmar que seguimos intactxs. Pero, ¿nos basta vivirlo desde la distancia? ¿Nos sigue saciando la catarsis?
Una historia real disecada, revivida en escena. ¿Quién decide cuándo una historia deja de doler y puede representarse? ¿Dónde termina la empatía y comienza el placer de mirar? ¿Sentimos el dolor tan ajeno que nos atrae? ¿Qué revela de nosotrxs el deseo de ser testigos o protagonistas de lo trágico? ¿Necesitamos una gran debacle que nos transforme?





