En la penumbra de un escenario desnudo, nace una mujer. Sus pasos son vacilantes, su respiracion temblorosa. Dentro de ella, una espina invisible empieza a crecer: es el dolor, el miedo, la incertidumbre. Cada movimiento, cada suspiro, cuenta como la herida se instala. El tiempo se detiene; la luz apenas roza su silueta mientras el eco del cante profundo resuena, revelando su vulnerabilidad...