La producción de beon. Entertainment finaliza su temporada en el Teatro Calderón el próximo 5 de julio
Basado en la exitosa novela de María Dueñas, el musical ha vuelto a Madrid después de una gira que recorrió más de 20 ciudades y superó las 400 funciones, acercando de nuevo al público la historia de Sira Quiroga a través de la música original de Iván Macías, el libreto adaptado por Félix Amador y el vestuario diseñado por Lorenzo Caprile junto con Marietta Calderón.
Durante estas últimas semanas, el Teatro Calderón ha acogido esta gran producción, que combina una ambiciosa puesta en escena, un amplio elenco y un importante despliegue artístico y técnico.
Con la función del 5 de julio, El tiempo entre costuras, el musical pondrá el broche final a su etapa madrileña, ofreciendo al público una última oportunidad para disfrutar de una de las adaptaciones musicales más destacadas del teatro español reciente.
Sinopsis
La joven modista Sira Quiroga abandona Madrid en los meses previos al inicio de la guerra civil arrastrada por el amor desbocado hacia un hombre que apenas conoce. Juntos se instalan en Tánger, una ciudad mundana, exótica y vibrante donde todo lo impensable puede hacerse realidad. Incluso, la traición y el abandono.
Sola y acuciada por deudas ajenas, Sira se Traslada a Tetuán, la capital del Protectorado español en Marruecos. Con argucias inconfesables y ayudada por amistades de reputación dudosa, forja una nueva identidad y logra poner en marcha un selecto atelier en el que atiende a clientas de orígenes remotos y presentes insospechados.
A partir de entonces, con la contienda española recién terminada y la europea a punto de comenzar, el destino de la protagonista queda ligado a un puñado de personajes históricos entre los que destacan Juan Luis Beigbeder —el enigmático y escasamente conocido ministro de Asuntos Exteriores del primer franquismo—, su amante, la excéntrica Rosalinda Fox, y el agregado naval Alan Hillgarth, jefe de la inteligencia británica en España durante la segunda guerra mundial. Entre todos ellos la empujarán hacia un arriesgado compromiso en el que las telas, las puntadas y los patrones de su oficio se convertirán en la fachada visible de algo mucho más turbio y peligroso.




