Masescena - Juan Echanove debuta en la lírica como director de escena con "Pan y Toros" en el Teatro de la Zarzuela

AÑO VI  Número 276

28 NOVIEMBRE 2022
SE OFRECERÁN 14 FUNCIONES DEL 6 AL 23 DE OCTUBRE. UNA DE LAS GRANDES OBRAS MAESTRAS DE BARBIERI, QUE 21 AÑOS DESPUÉS REGRESA AL ESCENARIO DONDE NACIÓ EN 1864

Juan Echanove debuta en la lírica como director de escena con "Pan y Toros" en el Teatro de la Zarzuela

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El comienzo de una nueva temporada lírica siempre es motivo de alegría y celebración. Y estos tienen aún más sentido si ese acontecimiento llega vestido de buenas noticias, como es el caso de ‘Pan y toros’ de Francisco Asenjo Barbieri –de quien el año próximo se celebra el bicentenario del nacimiento– y el libretista José Picón. Se trata sin lugar a dudas de una de las grandes obras maestras del músico madrileño. Una joya que tras 21 años de ausencia regresa al escenario del Teatro de la Zarzuela donde nació en 1864. Y la suerte de este añorado reencuentro llega acompañada de otra atractiva e importante novedad: el debut de Juan Echanove en el teatro lírico como director de escena. Durante 14 funciones, del 6 al 23 de octubre, el teatro de la madrileña plazuela de Jovellanos volverá a ser una fiesta.

Guillermo García Calvo, director musical del coliseo, se encargará de la dirección musical
Los repartos que asumirán los diferentes roles estarán integrados por Yolanda Auyanet, Raquel Lojendio, Carol García, Cristina Faus, Borja Quiza, César San Martín, Milagros Martín, Gerardo Bullón, María Rodríguez, Enrique Viana o Pedro Mari Sánchez, entre otros
La escenografía y el vestuario están firmados por Ana Garay, la iluminación es de Juan Gómez Cornejo, la coreografía de Manuela Barrero y la videoescena de Álvaro Luna con la colaboración de Elvira Ruiz Zurita
La función del 22 de octubre será grabada por Radio Clásica de RNE y emitida en fechas próximas
El Teatro celebrará los 200 años del nacimiento de Barbieri, dedicándole el palco número 5 de la platea

Esta nueva producción de ‘Pan y toros’, el retorno después de varias décadas de la obra de Barbieri al Teatro de la Zarzuela, su casa natural, y que lo haga de la mano de Juan Echanove y la batuta de Guillermo García Calvo –director musical del coliseo–, es un acontecimiento más que memorable. Como es habitual, el foso lo ocupará la Orquesta de la Comunidad de Madrid (Titular del Teatro). El montaje cuenta, asimismo, con la sorprendente escenografía y el vestuario fidedigno y sutil de Ana Garay, la fascinante iluminación de Juan Gómez Cornejo, la omnipresente y esclarecedora coreografía de Manuela Barrero y la videoescena goyesca y ensoñadora de Álvaro Luna con la colaboración de Elvira Ruiz Zurita.

Serán, además, dos extensos repartos los que cantarán la obra genial de Barbieri. Pocas son las ocasiones en que el público se encuentra con un equilibrio vocal y una garantía como la de estos elencos integrados por las sopranos Yolanda Auyanet y Raquel Lojendio, las mezzosopranos Carol García y Cristina Faus, los barítonos Borja Quiza y César San Martín, la soprano Milagros Martín, el barítono Gerardo Bullón, la mezzosoprano María Rodríguez, el tenor Enrique Viana, el actor Pedro Mari Sánchez, los barítonos Carlos Daza, Pablo Gálvez, José Manuel Díaz y Pablo López, el tenor-actor Alberto Frías, el actor César Sánchez, la actriz-cantante Lara Chaves y los  actores-cantantes Sandro Cordero y Julen Alba.

Los acompañará en el escenario el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, así como quince bailarines-actores.

La función del 22 de octubre será grabada por Radio Clásica de RNE y emitida en fechas próximas.

 

Ruedo ibérico: la Gran Historia de España

Guillermo García Calvo destaca que «saber escribir con pocas notas melodías que conmueven, que iluminan, que nos hacen soñar y ser felices por unos instantes, es uno de los misterios de la creación artística y una virtud que no se encuentra en muchos compositores. Barbieri –concluye el maestro– era uno de ellos, y asegura que gracias a una sublime capacidad inventiva y a su inspiración arrolladora, es comparable a otros dos genios de su época: Rossini y Verdi.

En este sentido, y muestra de ello, es que la partitura de ‘Pan y toros’ «derrocha creatividad y fantasía musicales y es, además, un ejemplo extraordinario del instinto teatral de Barbieri».

Juan Echanove, por su parte, afirma que esta que ahora se presenta en La Zarzuela «es una producción espectacular» en la que él y su equipo habitual se han volcado para elaborar un discurso en el que la figura de Goya está en el centro.

El escenario se transformará en una suerte de «ruedo ibérico», así lo denomina Echanove, quien resume el espíritu de la obra con una reveladora reflexión: «España es una historia de espías y de intrigas palaciegas y populares. Pequeñas historias que conforman entre todas la Gran Historia de España». Y con estos ingredientes, Barbieri y Picón crearon «una joya musical que también destila humor y verdad».

 

Una zarzuela que habla de nosotros

Pan y toros, uno de los títulos más queridos y celebrados por los amantes del género, es una zarzuela grande e histórica, aleccionadora y entretenida, que habla de nosotros, de nuestra historia en los siglos XVIII y XIX. Nos traslada al Madrid goyesco entre conspiraciones y enfrentamientos de las dos Españas representadas en liberales y conservadores. Se trata, pues, de una curiosa historia de intrigas del variopinto grupo de liberales contra la conservadora y arrogante camarilla de Manuel Godoy, el Duque de la Alcunia, que gobernaba España en nombre de Carlos IV, y que sirvió al dramaturgo José Picón para trazar la trama como un brillante tapiz, rico de color y cargado de vida teatral.

Estrenada en el Teatro de la Zarzuela el 22 de diciembre de 1864, es de las más importantes aportaciones de Francisco Asenjo Barbieri al género y una de las obras cumbre de la zarzuela grande.

 

Palco Barbieri para celebrar sus 200 años

Con este monumento de nuestro patrimonio, el teatro quiere celebrar con el público los 200 años del nacimiento del maestro Barbieri, “con quien estamos en deuda por su música y por ser el principal impulsor del Teatro de la Zarzuela y del género que le da nombre”. Por este motivo, el coliseo aprovechará  las funciones de ‘Pan y toros’ para dedicar al compositor el palco número 5 de la platea, que a partir de ahora llevará su nombre.

 

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