Fue también uno de los fundadores y director del Teatro Villarroel desde 1972 hasta principios de los años 2000, etapa durante la cual debutaron algunas de las principales compañías catalanas, como Comediants, Els Joglars, Tricicle o Dagoll Dagom. Los primeros años fueron una etapa de gran efervescencia, no sólo cultural, sino también política, y La Villarroel fue su epicentro. Alonso lo explicaba así en una entrevista en Eldiario.es: «La Villarroel fue, durante los años setenta, el motor del teatro no sólo catalán, sino también español; éramos la puerta de entrada al público para compañías de Madrid y de otras ciudades que no podían estrenar a causa del franquismo asfixiante que se respiraba.»
Años más tarde, Alonso estrenó en La Villarroel uno de sus grandes éxitos, Historias de la puta mili, la adaptación del cómic de Ivà, que logró más de medio millón de espectadores durante los cinco años que estuvo en cartel.
Su trayectoria como director de escena está marcada irremediablemente por La extraña pareja, uno de los fenómenos más importantes de la historia del teatro catalán. Basada en la obra The Odd Couple, del dramaturgo estadounidense Neil Simon, la versión protagonizada por Joan Pera y Paco Morán se estrenó en 1994 y se convirtió en un éxito sin precedentes, superando las 2.000 representaciones y el millón de espectadores durante los más de cinco años que se mantuvo en cartel. La despedida del espectáculo tuvo lugar en el Palau Sant Jordi ante 17.000 espectadores, un récord Guinness para una representación teatral.
En el ámbito audiovisual, Alonso desarrolló su carrera entre 1974 y 1994 como guionista de cine, director y realizador de RTVE en Barcelona, participando en más de 200 programas. Entre sus aportaciones más destacadas sobresalen cuatro series dramáticas de 13 capítulos y la creación, dirección y realización de Planeta Imaginari, espacio de referencia de la televisión infantil que fue reconocido con varios premios.
A lo largo de su vida profesional, Ángel Alonso también desarrolló una importante labor docente, impartiendo clases en másteres y programas de posgrado especializados en dramaturgia audiovisual en distintas universidades.
Desde Focus y La Villarroel nos unimos al dolor por la pérdida de Ángel Alonso y expresamos nuestro más sentido pésame a su familia, amistades ya todas las personas que compartieron con él su trayectoria vital y profesional. Su legado quedará para siempre vinculado a la historia del teatro catalán y, muy especialmente, a La Villarroel, un espacio que contribuyó decisivamente a convertir en un referente de las artes escénicas.




