Este año, la tierra es la gran protagonista.
La organización trabaja para sembrar el cuerpo en el paisaje, en la memoria y en el territorio, favoreciendo procesos artísticos que se desarrollen en contacto con la tierra y pongan en relación prácticas contemporáneas con contextos rurales vivos y cambiantes.
Actuaciones
Este año el festival empieza en casa. En las plazas, en garajes y en los espacios que forman parte de la memoria cotidiana del pueblo. Un inicio que habla de encuentros, de trayectorias compartidas y de la capacidad del arte para generar nuevos relatos sobre los lugares que habitamos.
5 de julio – Maria de la Salut
Reunimos en la Plaça de Dalt de Maria de la Salut, procesos colectivos, nuevas generaciones de creadores y propuestas que dialogan con la idea de arraigo, movimiento y comunidad. Una celebración para abrir las puertas del festival y comenzar, juntos, este recorrido por los territorios, paisajes e imaginarios que nos acompañarán durante los próximos días.
La jornada reunirá el resultado del proyecto comunitario de teatro físico Fronteras Insulares, desarrollado durante toda la semana con la compañía italiana Instabili Vaganti y performers residentes en Mallorca; la energía y las nuevas voces de la danza contemporánea presentes en la semifinal del Certamen Art Jove 2026; y Àncora, del Col·lectiu 14, una propuesta de danza que reflexiona sobre los vínculos, los desplazamientos y la necesidad de encontrar puntos de apoyo en medio de la incertidumbre.

7 de julio – Maria de la Salut
En Ca ses Monges, en Maria de la Salut, compartiremos una velada de cine con Orquestina de Pigmeos. Una invitación a mirar el territorio desde otras perspectivas, a través de una propuesta que combina imagen, memoria y reflexión colectiva.

9 de julio – Maria de la Salut
El festival continúa su recorrido por los espacios cotidianos del pueblo para transformarlos, por unas horas, en lugares de encuentro y experiencia artística. Un escaparate y un garaje se convertirán en escenarios inesperados para acoger propuestas que dialogan con la memoria, la imaginación y las formas de habitar las calles de María de la Salud.
En este contexto, Skai is ful, de Hermanas Picohueso, ocupa una puerta del pueblo para desplegar una mirada irónica y crítica sobre las ficciones que construyen nuestra realidad. En el escaparate, Yo soy un cuerpo sitúa el cuerpo en el centro de la mirada. La Perrerie convierte, así, un espacio habitualmente destinado a la exhibición en un lugar desde donde cuestionar las formas de representación y la manera en que nos observamos los unos a los otros.

10 de julio – Montuïri
Por primera vez, el Festival EiMa llega al yacimiento arqueológico de Son Fornés, un espacio cargado de historia que nos invita a pensar las relaciones entre patrimonio, paisaje y contemporaneidad.
En este diálogo con el patrimonio, las propuestas que reunimos exploran diferentes maneras de relacionarse con el paisaje, la memoria y los vestigios del pasado. La creación site specific de Laura Cardona, Laura Llodrà y Àlex Fuster, con el acompañamiento de Lassina Koné, nace de la escucha directa del yacimiento y de las historias que habitan el lugar. A su lado, las piezas de Anna Rubio, Cía. Baal y La Súbita despliegan miradas diversas sobre el cuerpo, la transformación, la identidad y nuestra relación con la naturaleza que nos rodea. La jornada concluirá con Ses honorables virtuts sil·lògiques, una propuesta que transita entre la palabra, la música y la poesía para seguir interrogando las formas de narrarnos y habitar el mundo.
Una jornada para dejar que el arte contemporáneo dialogue con uno de los espacios patrimoniales más significativos de Mallorca.

11 de julio – Lloret de Vistalegre
Cerramos el festival en el bosque de Sa Comuna de Lloret, un espacio que conserva la memoria del uso comunitario del territorio y que nos ofrece un entorno privilegiado para compartir las últimas propuestas de la programación.
Entre árboles y caminos, las artes vivas dialogarán con el paisaje para despedir una edición que ha recorrido pueblos, espacios patrimoniales y comunidades, celebrando las relaciones entre creación contemporánea, territorio y vida colectiva.
En Sa Comuna, las propuestas de esta jornada retoman algunas de las preguntas que han atravesado el festival: la relación entre los cuerpos y el territorio, las memorias que habitan los paisajes y las formas de construir identidad desde la experiencia compartida. Contenu vide, de Lassina Koné; Sense l’arbre sóc una dona morta, de Anna Rubio; Lo que los árboles no cuentan, de Cia. Kiko López; y Je m’appelle Jordi, de Cia. Mariantònia Oliver, ofrecen miradas diversas sobre estas cuestiones, dialogando con el bosque y con las historias visibles e invisibles que contiene. La jornada concluirá con el concierto-performance de Jaume Darder, invitándonos a despedir el festival desde la escucha, la presencia y la celebración colectiva.

Jornadas Professionales
Hablar, escuchar, compartir y pensar juntos también forma parte del festival. Durante cuatro días, artistas, programadores, investigadores y gestores culturales compartirán experiencias, preguntas y herramientas para seguir imaginando nuevas maneras de crear, colaborar y habitar nuestros contextos desde la práctica artística contemporánea.
Las Jornadas Profesionales del Festival EiMa acompañan la programación artística con cuatro espacios de encuentro y reflexión en torno a cuestiones que atraviesan la creación contemporánea hoy. Comenzaremos día 6 de julio con una conversación virtual sobre los Festivales en Contextos Insulares y su papel en la construcción de tejido cultural y proyección exterior. Continuaremos día 8 de julio con una jornada dedicada a la Mediación Cultural y las relaciones entre creación, territorio y comunidad. El tercer encuentro, el 9 de julio, pondrá el foco en el Archivo y la memoria, preguntándonos cómo documentamos lo efímero y qué formas adopta hoy el patrimonio cultural . Finalmente, artistas, programadores y responsables de espacios de creación compartirán Experiencias y Modelos de colaboración para pensar las complicidades que hacen posibles los procesos artísticos, día 11 de julio.
Un conjunto de conversaciones que amplía las preguntas presentes en los espectáculos y refuerza el festival como espacio de pensamiento, intercambio y construcción colectiva.

Activitades Paralelas
Las actividades paralelas del Festival amplían la programación artística con espacios de formación, investigación y participación abiertos a artistas, estudiantes y personas interesadas en las artes vivas. Este año, el seminario ¿De qué hablamos cuando hablamos de cuerpo?, conducido por Patricio Suárez y Roberto Fratini, propone un espacio de pensamiento y práctica en torno a las dramaturgias contemporáneas, explorando las relaciones entre cuerpo, lenguaje, identidad y creación. Al mismo tiempo, Fronteras Insulares, desarrollado con la compañía italiana Instabili Vaganti, invita a performers residentes en Mallorca a participar en un proceso intensivo de creación colectiva sobre identidad, migración, territorio e insularidad, culminando con una presentación pública dentro del festival. Dos propuestas que refuerzan EiMa como espacio de investigación, aprendizaje e intercambio más allá de la exhibición artística.

Residencias iberoamericanas
Las residencias internacionales del programa Iberescena forman parte de la apuesta de EiMa por acompañar procesos de creación y favorecer el intercambio entre artistas de diferentes contextos iberoamericanos.
Este año recibimos dos residencias que comparten la voluntad de investigar nuevas formas de percepción y de relación con el mundo, convirtiendo a EiMa en un espacio de encuentro, experimentación y diálogo entre prácticas artísticas de todo el espacio iberoamericano.
La Otra Primavera, de Alan Ibáñez y La Merce Matus(Chile), una investigación escénica que revisita La consagración de la primavera para cuestionar los relatos dominantes sobre el cuerpo, la naturaleza y la identidad, situando en el centro las experiencias disidentes y las transformaciones constantes de la vida.
Mover las cosas, de Johanna Borchardt (Argentina), un proyecto performativo y videoinstalativo que explora la relación entre los cuerpos y los objetos cotidianos a partir de acciones simples, repetitivas y aparentemente inútiles. Una investigación sobre el tiempo, el trabajo, el hábito y la posibilidad de transformar nuestra relación con aquello que nos rodea.
Cia. Mariantònia Oliver, premio Toni Catany de Cultura de los Premios Ara Balears 2026
Cia. Mariantònia Oliver, compañía residente permanente de EiMa Creación e impulsora del proyecto desde sus inicios, ha sido distinguida con el Premio Toni Catany de Cultura de los Premios Ara Balears 2026, un reconocimiento a una trayectoria de más de treinta y cinco años que ha contribuido de manera decisiva a hacer crecer, entender y compartir la danza contemporánea en las Islas.
Este galardón pone en valor una manera de entender la cultura arraigada al contexto, abierta al mundo y profundamente vinculada a las personas. Un reconocimiento que compartimos con todas las artistas, colaboradoras, instituciones y comunidades que, a lo largo de los años, han formado parte del camino de EiMa y de la Cía. Mariantònia Oliver.







