Donde situar el teatro
En su prefacio, Vitrubio establece las reglas para el comportamiento profesional no sólo en lo que respecta al diseño, a la ingeniería y la construcción, sino en lo referente al comportamiento ético. El architectus latino designa al diseñador de construcciones y denota una maestría en el diseño en la ingeniería así como en la supervisión de las artesanías y oficios que intervienen en ellas. El artifex es un artesano que, independientemente de su origen, libre o esclavo, tiene un talento natural y determinadas habilidades. Vitrubio trata el tema de la arquitectura de los teatros en los capítulos III al IX de su libro V. Y la primera indicación es la selección del lugar. El lugar debe ser saludable, un sitio en el que los ciudadanos junto a sus esposas e hijos permanezcan sentados gozosamente y por ello, si este fuera paludoso o en cualquier manera viciado introduciría efectos dañosos en los cuerpos. Tampoco puede estar de cara al sur para evitar el sol molesto. Hay restos en algunos teatros que indican la existencia de un velarium (toldo que cubriría el teatro) para proteger del sol. Las construcciones en zonas elevadas facilitan la ejecución del proyecto.
Desarrolla principios para las líneas verticales de visión de los asientos. El ancho no puede ser más alto o más bajo que su anchura y da razones acústicas y visuales para este argumento. Su argumento acústico tiene que ver con el de la visión, “Si puedes oír, también puedes ver”. Desarrolla los principios acústicos explicando cómo las ondas sonoras se extienden en el espacio al igual que las ondas lo hacen en el agua. Las ondas concéntricas que expanden el sonido se extienden en vertical y en horizontal. Las gradas pueden ser de piedra o mármol.
La arquitectura del teatro y el sonido
Vitrubio dedica un capítulo a la arquitectura del teatro según las reglas de la armonía musical que recoge de los griegos, especialmente de Aristóteles. Y aquí introduce el tema de los vasos sonoros en el teatro. Los vasos tienen que estar construidos de manera que cuando se toquen produzcan un sonido desde uno al otro acordados de cuarta y quinta y hasta seis de la segunda octava. Da instrucciones detalladas de cómo se deben colocar estos vasos entre los asientos sin tocar la fábrica de la construcción. Si el teatro no es muy ancho deben colocarse en trece cavidades separadas por doce tramos iguales. Si el teatro crece en altura hay que colocar nuevos vasos, según una escala musical, y colocados en la parte inferior de la cavea, en la mitad y en la parte superior. Así, dice, la voz que sale desde la escena se va expandiendo y conectando con los diferentes vasos ganando en claridad de sonido y por concordancia una armonía. Así la voz, como una respiración resuena en los vasos y se eleva alcanzando a todo el teatro. Dice Vitrubio que la armonía es una ciencia musical oscura y difícil principalmente para los que no saben griego. No se han encontrado restos de estos vasos en ninguna de las ruinas de teatros excavados pero el sistema merecería probarse experimentalmente.
La forma del teatro
Vitrubio no da las medidas del teatro sino las proporciones entre los diferentes elementos que lo componen que parten de una dimensión básica: el diámetro de la orchestra. Se parte de la circunferencia completa de la orchestra sobre un lugar plano. El diámetro de la circunferencia, es elegido por el arquitecto que define las dimensiones que quiere para el teatro. La única dimensión fija es la altura de la escena (no mayor de cinco pies) y los escalones de los asientos, que no deben ser menores de 10 pulgadas ni mayores de 18 y su ancho que estará entre 2 y 2,5 pies.
A continuación se inscriben en el interior de la zona de la orchestra 4 triángulos equiláteros que siguen un conjunto de reglas. La base del triángulo paralela a la escena y más próxima a ella, define la alineación del frente de la escena. Una paralela a esta línea por delante divide el pulpitum del proscaenium y delimita el espacio de la orchestra en el interior de la cávea. Aquí los traductores difieren entre sí de modo sustancial variando el lugar de situación de la paralela al frente de la escena respecto de la orchestra. Los 7 ángulos que pertenecen al semicírculo de la cávea determinarán sus scalariae del primer círculo. Los tramos superiores alternarán con los bajos y los otros 5 ángulos señalarán la composición de la escena. Enfrente del central, la puerta real y de los 2 contiguos las hospitalia. En resumen, el círculo de la orchestra, la inscripción de los 4 triángulos, la situación del frente de escena, las subdivisiones de la cávea y la posición central de la zona regia, fueron asumidos como modelos repetidos en numerosas ocasiones. Sin embargo, la indeterminación de las líneas provocaba desplazar algunos de los elementos generando diferentes soluciones y variaciones en el resultado final.
Las categorías sociales y el teatro. La audiencia
El teatro romano tenía tres zonas de asientos claramente separadas: la orchestra con asientos móviles que estaba ocupada por ley por ciudadanos del Senado y especial rango, los sitios de honor (tribunalia) situados cerca de las entradas y salidas y estaban reservados por ley para los magistrados. Trazando un círculo desde el corredor a la grada infima y a la suprema debe tocar todos los bordes y todos los ángulos de las gradas. Un modelo de teatro que servirá a la cultura griega y romana como base de sus diferentes realizaciones que van teniendo adaptaciones puntuales en diferentes lugares pero con numerosas permanencias que determinarán la forma del teatro hasta el Renacimiento. La parte final de la descripción del teatro de Vitrubio está dedicada a la audiencia, la zona del público que se sustenta sobre columnas, arcos o bóvedas. Es importante que la voz llegue a los asientos más elevados de esta zona. Un estudio detallado de las salidas, de los elementos de la escena y de todo el diseño del teatro.
El libro De architectura de Vitrubio proporciona no solamente un principio de la historia del teatro de Occidente sino también un final. Después de la caída de Roma el siglo V después de Cristo, cesa la construcción de teatros y no empezará de nuevo hasta el siglo XVI en el Renacimiento en el norte de Italia. Durante este tiempo la herencia de la arquitectura griega y romana, extendida con profusión por todo el Mediterráneo, será destruida o descuidada y olvidada. En Castilla-La Mancha, en Segóbriga, tenemos un excelente modelo teatral muy bien conservado.





