"En escena, dos personajes extraños encarnan una contradicción: sostener lo que no puede sostenerse", explica el coreógrafo y bailarín canario Richard Mascherin sobre su último espectáculo, titulado Imperfecto imposible. "En un presente que se fragmenta y se desmorona, ¿cómo mantenerse en pie? ¿Cómo seguir amando cuando todo parece incierto? En la pieza el cuerpo habla antes que la palabra; lo prelingüístico emerge como impulso primitivo. El contacto y lo afectivo —entre la gravedad y el deseo— se convierten en resistencia y posibilidad de sanación. Atravesar la extorsión de uno mismo para encontrar una forma de calma en medio de la vorágine. Caer, volver, intentar de nuevo"....