La propuesta escénica dirigida por Ignacio García con la dirección musical de José Antonio Montaño y las voces de la mezzosoprano Sandra Ferrández y el barítono César San Martín, se estrenó anoche en el Teatro Real Carlos III de Aranjuenz y podrá verse hoy en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial
Fiel a su apuesta por combinar creación contemporánea y recuperación del patrimonio musical, Ópera a quemarropa incorpora en cada edición una obra histórica de pequeño formato. Este año lo hace con Pericca e Varrone, un intermezzo barroco —estreno en España— que formaba parte de la ópera Scipione nelle Spagne, de Alessandro Scarlatti, estrenada en Nápoles en 1714. Interpretada con instrumentos de época por La Madrileña, la producción recupera el espíritu de estas piezas breves que se representaban entre los actos de las grandes óperas serias para ofrecer al público un contrapunto humorístico y desenfadado.
La propuesta escénica concebida por Ignacio García desarrolla las peripecias de Pericca, dama de compañía de Sofonisba, y Varrone, criado del procónsul romano Escipión. Mientras la ópera principal narra la conquista romana de Hispania, ambos personajes intentan emular las hazañas amorosas y heroicas de sus señores con resultados tan torpes como divertidos. Gags teatrales, exageraciones, equívocos y una refinada comicidad musical convierten esta obra en un espejo satírico de la ópera seria y en un ejemplo del ingenio del teatro musical barroco.
La jornada de ayer se completó en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial con el estreno de Estètica i massacre, la primera incursión del actor Oriol Pla en la dirección escénica. La producción, nacida del proyecto Òh!pera del Gran Teatre del Liceu, propone una mirada crítica y satírica sobre la presión de los cánones estéticos y confirma la voluntad de Ópera a quemarropa de combinar la recuperación del patrimonio operístico con algunas de las propuestas más innovadoras de la creación contemporánea.






