'Poeta en Nueva York' es una obra esencial y, al mismo tiempo, la más compleja de la producción de Federico García Lorca , resultado del periplo del autor por tierras americanas
Alberto Carretero, autor de libreto y música , ha creado una dramaturgia que reúne música contemporánea, flamenco, poesía, danza, teatro, artes visuales y electrónica
Sergio Gómez “El Colorao”, Javier Povedano, Laura García-Lorca y Marco Flores (Premio Nacional de Danza 2026) el reparto de esta ópera de cámara, con dirección de escena de Rita Cosentino
Con una duración de 80 minutos y concebida para cantaor, barítono, bailaor, voz en off, violín, violonchelo, piano y electrónica, la obra propone una aproximación al universo de Poeta en Nueva York desde la música, la escena y el cuerpo. Carretero convierte la experiencia americana de Lorca en una dramaturgia musical en la que conviven poesía, música clásica y contemporánea, flamenco, danza, teatro, artes visuales y nuevas tecnologías.
Los nueve meses que Federico García Lorca pasó en Nueva York y los tres que permanecieron en Cuba, entre 1929 y 1930 , supusieron un punto de inflexión tanto en su vida como en su creación. El contacto con una realidad radicalmente distinta, con la gran ciudad, sus ritmos, sus contradicciones y sus transformaciones sociales, produjo en el poeta un replanteamiento profundo de su universo artístico.
Ese viaje es el punto de partida de la propuesta de Alberto Carretero. Ahora bien, la obra no ofrece pretender una única interpretación de los poemas, sino que plantea un recorrido abierto por sus diferentes significados, combinando versos de distintos poemas con cartas que Federico escribió durante su estancia americana y fragmentos de la conferencia que ofreció posteriormente sobre el poemario.
Una obra sin personajes
Uno de los rasgos más singulares de esta creación es que no existen personajes. La palabra poética se convierte en la verdadera protagonista y se encarna a través de tres voces de naturaleza diferente: la voz lírica del barítono Javier Povedano , la voz flamenca del cantaor Sergio Gómez “El Colorao” y la voz hablada de Laura García-Lorca , sobrina del poeta, que participa a través de una grabación. A estas voces se suma el cuerpo del bailaor Marco Flores , recientemente reconocido con el Premio Nacional de Danza 2026.
El acompañamiento instrumental corre a cargo del Trío Arbós , formado por Ferdinando Trematore al violín, José Miguel Gómez al violonchelo y Juan Carlos Garvayo al piano. Mientras que la electrónica, diseñada e interpretada por el propio Carretero, se integra como un elemento musical más y amplía las posibilidades tímbricas de la obra.
La dramaturgia se articula en escenas de quince , entre ellas tres momentos instrumentales que funcionan como distintas visiones de Nueva York y un interludio central concebido casi como una pequeña ópera dentro de la ópera. El recorrido aborda asuntos como el capitalismo y la sociedad industrial, la mecanización, el materialismo, las minorías, las injusticias, la alienación, la diversidad y la libertad.
La directora de escena Rita Cosentino plantea el espectáculo como un viaje en espiral construido a partir de imágenes, voces, cuerpos y sonidos. Su propuesta organiza las escenas de quince en tres grandes bloques, cada uno inaugurado por una imagen que va transformándose a medida que avanza el espectáculo.
El primer bloque se relaciona con la niñez y la pérdida de la inocencia; el segundo se adentra en la furia de una ciudad despiadada y en la lucha contra la angustia, la soledad y la despersonalización; y el tercero conduce hacia un territorio más terrestre y perturbador que, paradójicamente, termina acercándose a una dimensión de lo sagrado, teñida de sensualidad lorquiana.
El espacio escénico se plantea como un lugar “aséptico” y frío en el que las escenas aparecen y desaparecen, mientras permanecen en permanente diálogo la voz hablada, la voz cantada, los cuerpos, la música y, especialmente, el cuerpo del bailaor como centro de gravedad de la propuesta.
‘Poeta en Nueva York’ supone así un nuevo acercamiento a uno de los libros fundamentales de Federico García Lorca desde una perspectiva contemporánea y multidisciplinar. Una obra en la que, como señala su compositor, música, dramaturgia, texto y espacio de diálogo para abrir distintas vías de escucha y de percepción ante un poemario que continúa interpelando al presente.







