La obra maestra de Eugene O’Neill, dirigida por Ernesto Caballero, estará en la Sala Juan de la Cruz del 27 de noviembre al 3 de enero
Carlos Hipólito, que interpretó a Edmund Tyrone en el histórico montaje de 1988, vuelve ahora a la obra para encarnar al padre, James Tyrone
El espectáculo, que llega a Madrid tras iniciar su gira por distintos escenarios españoles, podrá verse en la Sala Juan de la Cruz, de martes a sábado a las 19:00 horas y los domingos a las 18:30 horas. Pero la llegadaa La Abadía supone un regreso especialmente significativo para Ernesto Caballero, un nombre estrechamente vinculado a la historia del teatro desde sus primeros años.
Se trata de una nueva mirada a uno de los grandes textos autobiográficos de la dramaturgia contemporánea que significa, también, un singular viaje para Carlos Hipólito, porque en 1988 interpretó a Edmund Tyrone en el montaje de este título que se estrenó en el Teatro Español de Madrid con dirección de William Layton y Miguel Narros. Ernesto Caballero asistió como espectador a aquella producción. Treinta y ocho años después, Hipólito vuelve a la familia Tyrone, esta vez para encarnar al padre, James. Caballero e Hipólito, además, trabajaron juntos en El proceso de Kafka, en el Centro Dramático Nacional.
Una familia frente a sus fantasmas
La acción de Largo viaje hacia la noche transcurre durante un único día de verano en la casa junto al mar de la familia Tyrone. Allí, James, un veterano actor marcado por el miedo a la pobreza; su esposa, Mary, atrapada en una adicción que la consume; y sus hijos, Jamie y Edmund, se enfrentan a una convivencia atravesada por el amor, la enfermedad, la culpa y el resentimiento.
O’Neill convirtió su propia historia familiar en materia teatral para construir un texto de enorme intimidad y, al mismo tiempo, de alcance universal. El dramaturgo estadounidense, Premio Nobel de Literatura en 1936 y ganador de cuatro premios Pulitzer, escribió Largo viaje hacia la noche como un retrato amargo de su propia familia. La obra está considerada su pieza maestra y una de las cumbres del teatro contemporáneo.
En manos de Ernesto Caballero y de sus cuatro intérpretes, la familia Tyrone vuelve al escenario para enfrentarse a una pregunta que atraviesa toda la obra: ¿qué ocurre cuando un grupo humano insiste en permanecer unido sin compartir un futuro?
Amor y resentimiento, dependencia, enfermedad, miedo, memoria y culpa conviven a lo largo de una jornada en la que cada miembro de la familia trata de escapar de sus propios fantasmas, mientras permanece irremediablemente ligado a los demás.
Carlos Hipólito: de hijo a padre, 38 años después
El regreso a Largo viaje hacia la noche tiene un significado especial en la trayectoria de Carlos Hipólito. En 1988 tenía 32 años cuando se puso en la piel de Edmund, el hijo menor de los Tyrone, personaje en el que O’Neill volcó buena parte de su propia experiencia. En 2026 regresa a la misma casa, pero ocupa otro lugar dentro de ella: el de James Tyrone, el padre.
Ese tránsito de hijo a padre constituye algo más que el reencuentro de un actor con uno de los grandes títulos de su carrera: supone volver al mismo texto desde otro momento de la vida, y desde la mirada de otra generación.
Hipólito es uno de los intérpretes más reconocidos de la escena española. Actor desde 1978, acumula más de cuatro décadas de trabajo en teatro, cine y televisión y más de cuarenta galardones, entre ellos tres Premios Max al mejor actor protagonista, ocho premios de la Unión de Actores, el Premio Valle-Inclán y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.
Junto a él, Mapi Sagaseta interpreta a Mary Tyrone. Actriz y bailarina con una amplia trayectoria en cine, televisión y teatro, Sagaseta ha trabajado en montajes como Macbeth, dirigida por Alfredo Sanzol, Rita o La mentira.
Completan la familia Álex Villazán, Premio de la Unión de Actores y Actrices como mejor actor revelación por El curioso incidente del perro a medianoche, y Nicolás Illoro, reconocido como Mejor Actor en la Mostra de Teatre de Barcelona y que ya trabajó a las órdenes de Caballero en Orestíada.
Ernesto Caballero y su regreso a La Abadía
Al frente del montaje se encuentra Ernesto Caballero, Premio Max, Premio Valle-Inclán y Premio ADE, además de Caballero de las Artes y las Letras de Francia. Director del Centro Dramático Nacional entre 2012 y 2019, Caballero ha llevado a escena títulos como Auto, La autora de Las Meninas, Reina Juana, Viejo amigo Cicerón o La gramática. En La Abadía ha estrenado, entre otros, Santiago de Cuba y cierra España (texto y dirección), La tortuga de Darwin (dirección), Reina Juana (texto) y Orestíada (dirección).
Su regreso al Teatro de La Abadía tiene un significado especial por la estrecha relación que el director mantiene con esta casa desde sus primeros años. Ahora vuelve a su escenario con uno de los textos que marcaron su formación como espectador: aquel Largo viaje hacia la noche de 1988 en el que Carlos Hipólito interpretaba a Edmund.
La propia obra regresa también a La Abadía, donde ya pudo verse en 2006, entonces bajo la dirección de Àlex Rigola.
La producción cuenta con Paco Azorín en el diseño de escenografía, José Cobo en el diseño de vestuario, Pablo Quijano como ayudante de dirección y Karina Garantivá en la dirección de producción.







