Cuando Marcos Mayo comenzó a ser conocido por sus interpretaciones en el teatro, en papeles muy protagonistas en Supernormales (con autoría de Esther Carrodeguas y dirección de Iñaki Rikarte) o Lectura fácil (con autoría de Cristina Morales y dirección de Alberto San Juan), hacía ya años que escribía un diario, y hacía tiempo que se planteaba convertirlo en novela. “Originariamente era un diario con una función terapéutica: lo compartía con mi psicóloga, y me servía para transmitirle cómo me sentía cada día. Después, pensé en darle forma de novela, porque, desde siempre, me han animado a escribir, a la gente le gusta cómo lo hago. No terminaba de encontrar la forma, y a raíz de mis experiencias en el teatro, decidí envalentonarme y convertirlo en obra de teatro, aprendiendo de mis maestros. De Iñaki, de Alberto”...