Esta edición número 70 del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida será la número trece en la que Jesús Cimarro está al frente de todo el engranaje que hace posible una cita cultural de las más importantes que se celebran en los meses estivales en nuestro país. Y es que el festival de Mérida no es cualquier cosa. Programar en un teatro con cincuenta metros de boca, y un aforo para más de tres mil espectadores tiene sus particularidades. Y si a esto le sumamos la escasa producción de teatro greco-romano de las compañías españolas y extranjeras nos ponen en una senda poco fructífera. Por lo tanto, hay que crear desde cero. Y para eso Cimarro ha desarrollado una potente habilidad...