Una pieza de cámara tensa y rigurosa que, sostenida por la sobresaliente actuación del reparto, convierte un duelo individual en una reflexión colectiva sobre la violencia, la culpa y la responsabilidad...
Un montaje audaz y conmovedor que combina la voz poética de Lorca con la reconstrucción de sus últimos días, dejando al espectador marcado por la intensidad y la injusticia de su historia...
Una oda escénica al amor en su forma más cruda y luminosa: imperfecto, sin género, y sin más artificio que la verdad emocional de dos cuerpos que se buscan para no olvidarse....