• Inicio
    • Carles Benlliure y Rebeca Castro
      Gloria Muñoz posa para Masescena en una de las salas del Teatro La Abadía de Madrid
      Imagen promocional de la actriz María Adánez
      Imagen promocional de Manuel Liñán
    • Fachada Teatro Real de Madrid
      La tecnología teatral del Siglo XX - Sección de un teatro
      Maquinaria escénica del siglo XIX
      Eduardo Vasco en la presentación de temporada 2025/2026
    • Últimas noticias

      Balloon_1
      Imagen de una escena de la obra
      "Una bellissima giornata", de Kernel Dance Theatre
      Fotografía de familia de parte del equipo

      Lo más visto

      (De izq. a dcha.) María José Goyanes, Emilio Gutiérrez Caba y Marta Gutiérrez Abad
      Dolores
      Imagen promocional de la obra
      Danza_a_escena_2024
  • Podcasts
  • Anuarios
  • Revistas en papel
  • Boletines
  • Bazar
  • Suscríbete
  • Inicio
    • Carles Benlliure y Rebeca Castro
      Gloria Muñoz posa para Masescena en una de las salas del Teatro La Abadía de Madrid
      Imagen promocional de la actriz María Adánez
      Imagen promocional de Manuel Liñán
    • Fachada Teatro Real de Madrid
      La tecnología teatral del Siglo XX - Sección de un teatro
      Maquinaria escénica del siglo XIX
      Eduardo Vasco en la presentación de temporada 2025/2026
    • Últimas noticias

      Balloon_1
      Imagen de una escena de la obra
      "Una bellissima giornata", de Kernel Dance Theatre
      Fotografía de familia de parte del equipo

      Lo más visto

      (De izq. a dcha.) María José Goyanes, Emilio Gutiérrez Caba y Marta Gutiérrez Abad
      Dolores
      Imagen promocional de la obra
      Danza_a_escena_2024
  • Podcasts
  • Anuarios
  • Revistas en papel
  • Boletines
  • Bazar
  • Suscríbete
Año IXNúmero 452
13 ABRIL 2026

Efemérides del CDAEM: El círculo de tiza caucasiano

Hace cincuenta años del estreno de la obra de Bertolt Brecht en el Teatro María Guerrero
Hace cincuenta años del estreno de la obra de Bertolt Brecht en el Teatro María Guerrero

El 11 de abril de 1971, tuvo lugar en el Teatro María Guerrero de Madrid el estreno de El círculo de tiza caucasiano, obra de Bertolt Brecht basada en una obra china, El círculo de tiza, de Li Hsing Tao, estrenada hacia 1350. José Luis Alonso, a la sazón director del Teatro María Guerrero, se hacía cargo de la puesta en escena, para la que contó con una traducción y versión de Pedro Laín Entralgo, la escenografía de Sigfrido Burmann y los figurines de Javier Artiñano. El espectáculo estrenano en Madrid contaba con la misma música compuesta por  Paul Dessau para el estreno alemán. Alonso contó con los actores que formaban su elenco habitual: María Fernanda D'Ocón, José Bódalo, Víctor Gabirondo, Luisa Rodrigo, José Luis Heredia, Carmen Segarra, Francisco Hernández, Juan José Valverde, Enrique Navarro, Cesáreo Estébanez, Margarita García Ortega, Gabriel Llopart, José María Pou, Pepita Sánchez, Flor de Bethania, Luis Zorita, Felipe Carlos Antón, José Sanz, Ana María Ventura, Félix Dafauce, Miguel Pérez Ramírez, Francisco Cecilio, Andrés Valdivia, Félix Navarro, Luis Lorenzo, María Luisa Hermosa, María Caro, Joaquín Pascual de la Fuente, Gloria Ronzi, Emilio Hernández, Manuel Gijón, Paquita Gómez, Elena Foyé, Pedro Fernández, Yolanda Cembreros, Luisa Armenteros, María Luisa Arias, Joaquín Molina, Concha Hidalgo, Maruja García Alonso, Arturo López, Julia Trujillo, Juan Madrigal, Tito Ibarzábal, Luis García Ortega, Mariano Sanz, José Segura, Matilde Fluixá y Juan Miguel Ruiz.

Esta producción fue uno de los mayores éxitos del final de esta etapa de Alonso en el Teatro María Guerrero, como prueban sus reposiciones en diciembre de 1974 y mayo de 1975.

No deja de sorprender que una obra en la que podría leerse el mensaje repetido en la época, “la tierra para quien la trabaja”, fuera puesta en escena con todos los honores en el teatro oficial de una España que aún en esos años mantenía un régimen dictatorial. Pero Alonso hizo muchas cosas sorprendentes en aquellos años. En este caso, llegaba al Teatro Nacional un autor muy representado en los últimos seis años – recordemos la reciente nota en esta sección sobre el espectáculo recital de Fernán Gómez y Massiel – , pero cuyas obras no se habían podido ver en España hasta después de su muerte, en 1956.

Tenemos noticia de un estreno de El círculo de tiza, la obra de Li Hsing Tao, el 21 de diciembre de 1955 en el Teatro Romea de Barcelona, por la compañía Teatro de Arte de Arturo Carbonell y Marta Grau. Carbonell, entonces subdirector del Institut del Teatre, celebraba con este estreno sus 25 años de vinculación al teatro. Tal vez este fuera un modo de acercarse a Bertolt Brecht en un momento que no permitía otros caminos. Como hemos dicho, Brecht no fue representado en España hasta después de su muerte – Habría que esperar a 1965 para ver una de sus obras por una compañía profesional: La ópera de tres centavos, por la compañía de Salvador Soler Mari – y la obra que nos ocupa apenas había tenido alguna presencia en los escenarios españoles; tan solo su representación en 1965, precisamente en el Teatro María Guerrero, por el Teatro Nacional Universitario dirigido por Arturo Castilla. Nos gusta poder recordar en aquella función la presencia del actor vallisoletano Juan Antonio Quintana. Vale la pena también destacar otro trabajo de dramaturgia sobre esta historia, El círculo de tiza de Cartagena, de José María Rodríguez Méndez, dirigida en 1966 en Barcelona por Carlos Lucena.

La obra era ya famosa cuando Brecht decide hacer su propia dramaturgia. En los años veinte, Max Reinhardt había cosechado un gran éxito con la versión firmada por Klabund (pseudónimo de Alfred Henschke) que se representó en muchos lugares de Europa. Brecht tuvo en cuenta esa versión cuando decidió hacer en 1940 un relato y más tarde su propia obra, primero en su exilio en Estados Unidos, como un encargo para un estreno en Broadway que no llegó a celebrarse; y, finalmente, ya instalado de nuevo en Berlin, con su compañía, el Berliner Ensemble, con puesta en escena del propio Brecht, que pudo verse con enorme éxito en Londres y Paris en 1955 y 1956.

La historia es tan sencilla como eficaz: Una revolución ha defenestrado al gobernador; la esposa del gobernador (Ana María Ventura) huye olvidando a su niño, más preocupada por sus vestidos. Grucha (María Fernanda D’Ocon), una “bestia de carga”, tiene piedad del niño, lo salva y lo cría durante años. Cuando se descubre su identidad como heredero del trono, la gobernadora lo reclama. El juez Azdak (José Bódalo) decide que se resuelva mediante la prueba del círculo de tiza: mete dentro del círculo de tiza al niño y manda tirar de cada brazo a las mujeres. Vamos a evitar contar el final de la obra, por si alguno de nuestros lectores no la conoce. Tan solo diremos que la obra china y la de Brecht tienen finales diferentes. Añadiremos que una versión infantil escrita en 1962 por Alfonso Sastre, La historia de una muñeca abandonada, estrenada en 1988 precisamente en el Teatro María Guerrero y que se puede ver en nuestra Teatroteca, juega con los dos finales posibles.

Por cierto, que de una obra tan celebrada no encontramos nuevos estrenos en nuestro país desde que lo hiciera La ferroviaria hace quince años.

Noticias relacionadas
Un momento del taller celebrado en la sede de la Compañía Nacional de Danza en Madrid
Imagen de una escena de la obra
Fotografía de familia de la presentación
Imagen promocional del concierto
Imagen de 'Playlist'
Los estrenos del mes de abril en el CDN
Últimas noticias
Balloon_1
Imagen de una escena de la obra
"Una bellissima giornata", de Kernel Dance Theatre
Fotografía de familia de parte del equipo
Natalia Tanasii (Mařenka) y Coro Titular del Teatro Real
Imagen de una escena de la obra