El artista ha diseñado para el festival LuzMadrid un zootropo gigante que hace girar a víctimas y verdugos sobre el paisaje urbano que acogió a los trabajadores del antiguo Matadero de Madrid
Redentora condensa las preocupaciones y pasiones de Borondo: la ocupación del espacio público, la herencia, la fe, el ilusionismo, el misterio y el símbolo
Gonzalo Borondo es una de las figuras más relevantes del arte contemporáneo europeo, reconocido internacionalmente por sus intervenciones site-specific, que aúnan lo analógico y lo digital, resignificando el patrimonio y su impacto en el presente
El Niño de Elche firma el espacio sonoro de la pieza, un artilugio de gran tamaño que establece un diálogo con la memoria del barrio, la colonia de Pico del Pañuelo, en Arganzuela
El Festival LuzMadrid despliega en la ciudad instalaciones de luz que transforman el espacio urbano en una experiencia artística colectiva
A través de un gigante zootropo -el juguete precursor del cine que origina ilusión de movimiento a partir de imágenes en un cilindro giratorio- el artista crea una instalación site-specific que hace girar a víctimas y verdugos sobre el paisaje urbano que acogió a los trabajadores del antiguo Matadero de Madrid. Redentora se ubica precisamente en la Glorieta de San Víctor, en la colonia de Pico del Pañuelo del distrito de Arganzuela construida en 1927 para alojar a los operarios del matadero municipal.
Así, el artilugio de gran tamaño establece un diálogo arquitectónico con el barrio y con su historia. En una civilización que oculta la muerte sobre la que camina, Redentora reflexiona sobre la violencia silenciada, el sacrificio y el ritual como encuentro comunitario.
Gonzalo Borondo es una de las figuras más relevantes del arte contemporáneo europeo. Artista plástico multimedia, muralista y creador de intervenciones site-specific, vive y trabaja entre España e Italia. Explica que su «infancia transcurrió en el taller de su padre, restaurador de obras de arte sacro» y que esta vivencia atraviesa su obra, en la que hay una intención de recuperar la vocación sagrada del arte, la idea de comunicación con lo divino, pero sin someterse al dogma. Académico de número de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, fue uno de los cinco artistas de todo el mundo seleccionado por la Sagrada Familia para proponer el proyecto del Agnus Dei para la Torre de Jesucristo. En 2023 fue recibido por el Papa Francisco en la Capilla Sixtina, en un encuentro que reunió a los 200 artistas más destacados del panorama actual.
En Redentora conviven muchos de las ejes de la visión artística de Borondo: la conexión entre lo humano y el paisaje, entre lo permanente y lo efímero, entre el patrimonio y su resignificación. En la máquina que ha diseñado para LuzMadrid, bajo su cúpula, se invita a una experiencia inmersiva en la que se entrelazan la fe, el ilusionismo, la ocupación del espacio público, la memoria y el misterio.
En palabras de la poeta Ángela Segovia: «Allí aparece una máquina destinada a producir redención, pero también un juguete gigante, una suerte de zootropo industrial generador de ilusiones ópticas, de magia. Es una cúpula pensada para traer a la mente arquitecturas clásicas y también es una edificación hecha con piezas de construcción, muy parecidas a las que usan los niños para jugar. Redentora no está en la calle, sino que quiere ser parte de la calle, no es un objeto que se observa, sino un lugar dentro de otro, un lugar al que se puede acceder. (…) ¿Quién se sacrificó en aquel matadero? ¿A quién se sacrificó? ¿Purificó la sangre de los animales a los tuberculosos que acudían a beberla en los años treinta? ¿O contaminó las aguas del río? ¿Y qué se sacrifica ahora, quién se sacrifica ahora en los procesos mecanizados de los mataderos industriales? ¿Dónde está la sangre que ya no vemos? ¿Dónde está la muerte que ya no vemos? ¿Dónde están los símbolos enmudecidos? ¿Qué sucede cuando el proceso civilizador borra toda huella de la muerte con la que abastecemos no la alimentación sino el ocio gastronómico de la ciudad de Madrid? Y el arte, que hace siglos dejó de ser dependiente de las religiones y de los poderes feudales, ¿acaso no podría ocuparse este arte no religioso de aquella violencia sin nombre que cada vez está más escondida, más oculta, más aparentemente blanqueada por los procesos civilizatorios de nuestro mundo? Tal vez Redentora trate de esto, de todas estas preguntas, de todas esas palabras, esas imágenes, esos símbolos, que no dejan de girar, de repetirse».
Sobre el autor
Gonzalo Borondo (Valladolid, 1989) comenzó su carrera artística como muralista. Desde entonces, el diálogo con los espacios, con la arquitectura y con la calle es fundamental en sus proyectos. Se ha interesado por la resignificación de los contextos históricos, las narrativas ocultas y los patrimonios presentes en los emplazamientos donde trabaja. Así, sus intervenciones site-specific generan una mirada diferente sobre el pasado, desvelando a su vez una mirada alternativa sobre el presente.
La obra de Borondo explora la idea de herencia, la relación entre lo efímero y lo que perdura, entre lo que se conserva y lo que se desecha. Esta búsqueda le ha llevado a trabajar con el arte sacro, rescatando iconografías y símbolos, así como las ideas de ritual, misterio y trascendencia, que ha reinterpretado en obras como Settimo Giorno o Hereditas.
Sus piezas, plagadas de símbolos y relatos, se presentan al público como mundos en los que adentrarse, conformado una experiencia estética y emocional inmersiva. En su trabajo confluyen técnicas analógicas y digitales, distintas artes (plástica, escultura, música y poesía) y relaciones antagónicas: lo industrial y lo sacro, lo natural y lo artificial. Se manifiesta en su trayectoria una voluntad de aproximar vida y obra, y una concepción del trabajo artístico desde la devoción, la entrega e incluso el sacrificio.
Desde 2010, Gonzalo Borondo ha colaborado con numerosas instituciones, festivales, museos y galerías. Ha realizado exposiciones individuales en ciudades como Madrid, Roma, Milán, París o Londres y creado instalaciones en Inglaterra, Francia, Italia, España, Australia, India, Ucrania y Estados Unidos. Sus obras han sido expuestas en el Urban Nation Museum (Berlín), el MACRO Museum (Roma), Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente (Segovia), Marché aux puces (Marseille), o la antigua Iglesia de San Mattia (Bolonia). Su intervención en el Templo de Chartrons fue adquirida por el Musée d’art Contemporain de Burdeos como parte de su colección permanente. Desde 2023 es académico de número de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce.
Actualmente trabaja en la obra Mater, exposición individual para el Museo Villa Stuck, Múnich.
REDENTORA – UN PROYECTO DE GONZALO BORONDO
Espacio sonoro El Niño de Elche
Textos Ángela Segovia
Producción digital Pietro Melchionda
Fotografías Sergio Pradana
Vídeo Matteo Berardone
Comunicación Cultproject
Diseño y fabricación máquina Redentora area-lab
Instalación led Insight luz y control
Construcción de estructura metálica Estudio Borondo
Ingeniería colaboradora Think Engineering
Asistente artística Claudia Rodríguez
Dirección técnica Eduardo Vicente
Directora de proyecto Gina Aguiar
Agradecimientos: Sostemplas, Julián Segovia, Fernando Gutiérrez, Reciclearte, Peroni, Serviescenic, Visornets, Cristalerías Mavi, Rojo soluciones mecánicas, Hijo de Ciriaco Sánchez, Alu-Stock, Curval.






