Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
  • Inicio
    • Faun(e) by David Dawson
      Javier Gutiérrez posa para Masescena en la escenografía de 'El traje'
      Imagen promocional del director de los Premios Max 2024, José Padilla
      Jesús Cimarro, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida
    • María Fernanda D'Ocón
      Imagen de la actriz dando la bienvenida al público con su mítico "Gracias por venir" en la revista El último tranvía
      Momento del ensayo de 'Remanso' con Nacho Duato
      Diversas mujeres - Compañía Vertebradas Artes Escénicas
    • NOTICIAS

      Últimas noticias

      Imagen de una escena de la producción de Olga Pericet
      Imagen de una función en Sagunt a Escena
      Los protagonistas posan en la presentación de la extensión
      Presentación, esta mañana, del sello con la imagen del Corral de Comedias de Almagro

      Lo más visto

      Los protagonistas posan en la presentación de la extensión
      Imagen de una escena de la obra 'Mi turno'
      Imagen de escena de la producción
      Imagen de una escena de la obra
  • Anuarios
  • Revistas en papel
  • Boletines
  • Suscríbete
  • Inicio
    • Faun(e) by David Dawson
      Javier Gutiérrez posa para Masescena en la escenografía de 'El traje'
      Imagen promocional del director de los Premios Max 2024, José Padilla
      Jesús Cimarro, director del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida
    • María Fernanda D'Ocón
      Imagen de la actriz dando la bienvenida al público con su mítico "Gracias por venir" en la revista El último tranvía
      Momento del ensayo de 'Remanso' con Nacho Duato
      Diversas mujeres - Compañía Vertebradas Artes Escénicas
    • NOTICIAS

      Últimas noticias

      Imagen de una escena de la producción de Olga Pericet
      Imagen de una función en Sagunt a Escena
      Los protagonistas posan en la presentación de la extensión
      Presentación, esta mañana, del sello con la imagen del Corral de Comedias de Almagro

      Lo más visto

      Los protagonistas posan en la presentación de la extensión
      Imagen de una escena de la obra 'Mi turno'
      Imagen de escena de la producción
      Imagen de una escena de la obra
  • Anuarios
  • Revistas en papel
  • Boletines
  • Suscríbete
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Año VIIINúmero 361
18 JULIO 2024

Inusuales payasos

TZ Temporada 24_25 1024x250

Lunes, 4 de julio de 2022. Día 5.

Me he puesto Extremoduro para escribir esta crónica. Canta el Robe So payaso. Lo he tenido que quitar porque no hay quien escriba con música. “A ver qué dice después…”, desafía el cantante extremeño. Y eso pienso yo, que a ver qué digo de los payasos. No soy muy original, pero a mí, como a Stephen King y a tantos chavales de los sesenta y setenta, los payasos nos dan miedo. También da miedo Stephen King cuando pone cara de Stephen King. Y más si piensas que pasa sobrado de los setenta años. Los de ayer no daban miedo, pero porque los espectadores éramos un montón, pero los de Mayorga te los encuentras tú solo por la noche y solo piensas en alcantarillas, globos y maldad a raudales corriendo por las tranquilas calles de algún lugar de Maine. Sin embargo, los payasos de Mayorga sobre un escenario, el del Hospital de San Juan, nos hicieron reír con El diablo cojuelo. Eran payasos catalanes, de Velvet Events, que en colaboración con la Compañía Nacional se han lanzado a llevar a escena la obra de Vélez de Guevara, “una comedia genial, pero mala”, como la definen sobre las tablas Martínez (el payaso cojuelo) y sus compañeros.

Hay días en que todo confluye, todo lleva la misma dirección. No se sabe muy bien por qué, pero hay días en que todo se pone de acuerdo para hablar de lo mismo. El diablo cojuelo es una novela que los críticos no saben dónde encasillar. Los críticos si no encasillan no son críticos, así que a El diablo cojuelo la ponen en un rincón de las novelas picarescas. Hay que ser muy tolerante para tolerar ese encasillamiento, pero así está en los libros de texto. Junto a ella aparecen las obras maestras del género, que si Guzmán de Alfarache, que si Marcos de Obregón, que si El Buscón (me van a permitir que no hable del Lazarillo, porque es de las pocas novelas que crean un género al que no pertenece) … Precisamente la de Quevedo, que Quevedo decía que no, pero era que sí, es decir, El Buscón, y la de Vélez, las vimos ayer apayasadas. Ya me dirán si no es casualidad. Lo del Hospital fue un despiporre, una payasada de las buenas, con todos los tópicos, desde narices a saltos que se quedan en nada, desde llantos salvajes que mojan al público a bofetadas y caídas. Números de circo cogidos sutilmente por la línea argumental de ese diablo que levanta los tejados de la Babilonia de España, Madrid, para enseñarnos, a nosotros y a un estudiante canalla, lo que se cuece dentro. Con eso, Velvet reflexiona sobre la distancia entre los espectáculos populares y los Clásicos, así, en mayúsculas. La mezcla resultó estimulante, “unusual”, la definió un tipo inusual cuando salimos, despacito, porque el Hospital estaba a reventar, entre otras cosas por esos “unusuals” visitantes que da julio a Almagro. Hablo ahora de una asociación de hispanistas norteamericanos. Dice el amigo Arsenio Ruiz en Lanza que les han cerrado un festival de teatro en El Paso, uno con mucha tradición, y se han venido a Almagro. Toma ya. El del “unusal”, que debe de compartir edad con Stpehen King, iba con camisa de cuadros azules y blancos, pajarita roja, sombrero de paja, mascarilla FPP2, plano de Almagro y libreta a juego con la pajarita. No creo que el atuendo respondiera a la propuesta sobre las tablas, pero también la llevaba para ver el Busclown, de Z Teatro y La escalera de Tijera, ¡vive Dios, qué difícil es poner nombres!

La obra de Quevedo era la rentrée de la actividad en las ermitas. Nótese el uso del barbarismo decimonónico porque llevo años intentando colarlo en algún sitio y no ha sido hasta ahora que venía a cuento. Después del covidparón, el teatro regresa a las calles. Y eso está muy bien. Lo hizo en la Magdalena. Almagreños y visitantes se encontraron con un resumen de la colección de chistes de El Buscón. Porque eso es, fundamentalmente, la novela, muy popular en todos los sentidos que quieran darle al término. Los chistes de Quevedo son, sobre todo, lingüísticos, con lo que la labor de llevarlos al teatro físico de los payasos es ardua. Un ejemplo: al padre de Pablos lo meten en la cárcel y sale de ella con tanta honra que le acompañan doscientos cardenales. A ver cómo me trasladan eso al humor de payaso. No salieron mal librados los chicos de Z Teatro y La escalera de Tijera, me gusta más lo de la escalera que lo de El Zorro, entre otras cosas porque uno podía engancharse a la obra en cualquier momento y eso es muy importante en un hábitat en el que lo normal es que haya encuentros y saludos, gente que pasa con sus cosas, coches que aceleran, cotilleos en potencia esperando convertirse en acto… fuerzas, en definitiva, en contra de la atención.

La verdad es que nos reímos mucho y que volví a casa mirando hacia atrás. Cuando lo hice al pasar la plaza, estaban los de Z Teatro y La escalera de Tijera tomándose algo. Los payasos se desmaquillan para socializar.

 

Noticias relacionadas
Imagen de la presentación esta mañana en el Palacio de la Diputación de Ciudad Real
Irene Pardo en la presentación de esta edición en el Corral de Comedias de Almagro
Fotografía de la última edicion de la Escuela de Verano de La Red
Entrada en la plaza de Almagro al Corral de Comedias
Momento de la presentación del Festival en el Teatro de la Comedia de Madrid
50094478288_75625b6c29_o
TZ Temporada 24_25 300x450
Últimas noticias
Imagen de una escena de la producción de Olga Pericet
Imagen de una función en Sagunt a Escena
Los protagonistas posan en la presentación de la extensión
Presentación, esta mañana, del sello con la imagen del Corral de Comedias de Almagro
Imagen de una escena de 'La gaviota'
El viceconsejero de Cultura, Turismo y Deporte junto a los coordinadores de la muestra, artistas y responsables de las salas alternativas que participan en Surge Madrid