La obra revisita la Córdoba de Isaac Albéniz y propone un viaje hipnótico a través de la música, el movimiento, la arquitectura, el paisaje y las personas
Córdoba Drone, su trabajo más reciente, es una pieza escénica site-sensitive que revisita la Córdoba de Isaac Albéniz a través de una mirada personal y contemporánea. Enraizada en la danza española tradicional, entrelaza memoria y presencia, desplegándose lentamente en el entorno. En lugar de reclamar la atención, la obra invita a una contemplación silenciosa e hipnótica, donde cuerpo, vestuario y arquitectura resuenan por igual. Influenciada por las prácticas de larga duración y la estética de la “no danza”, habita el espacio entre pasado y futuro, tradición y experimentación.
Desde el Auditorio, el público acompaña al artista en su tránsito por el espacio y el paisaje cotidiano de la Alhóndiga, creando un viaje hipnótico a través de la música, el movimiento, la arquitectura, el paisaje y las personas.
La pieza parte de una determinación: transitar espacios intermedios entre lo tradicional y lo actual, tanto en la música, como en el vestuario, la escenificación, la dramaturgia y el cuerpo. La puesta en escena propone un ambiente hipnótico que desplaza la atención del cuerpo como eje central para situarlo dentro del paisaje e invita a detenerse en una silueta, en el pliegue del vestuario, en un detalle… y a descubrir cómo se integran en la totalidad de la pieza. Con su trabajo, Dani Hernández busca abrir la posibilidad a divagar en los pensamientos propios e invita a contemplar la plasticidad del entorno para integrarla en la pieza.
Sobre Dani Hernández
Formade en el Conservatorio de Danza de Alicante (1999) y becade en el Centro Coreográfico de la Comunidad Valenciana (2002), Dani Hernández (1979) ha formado parte diferentes compañías de danza española, flamenco, zarzuelas y óperas. Como creadore colabora desde 2013 hasta 2024 con Abraham Hurtado (AADK SP), donde comienza una etapa de investigación participando en numerosos procesos de experimentación visual, sonora y performativa.
Tiene un acercamiento a la creación contemporánea con una perspectiva casi antropológica desde la tradición. Algo que se puede apreciar en Córdoba Drone (2022), su pieza más reciente. Desde que se trasladó a Bilbao (2018), ha trabajado acompañando procesos, asistencia de dirección, dramaturgia, espacio escénico, espacio sonoro, asesoría y/o coordinación técnica para Koldo Arostegi y Cristina Gómez en Dance is my Heroine, así como para Alberto Alonso en Sudar Folklore.
Recientemente ha acompañado los procesos de Bailar o morir, una cuestión de tiempo, con estreno en 2025 de Cristina Gómez, y de Raíra do Santos con estreno en 2026.



