La programación reunió 50 espectáculos, 106 funciones y 17 estrenos absolutos, con una ocupación media del 90 %
La directora reivindica un modelo de "festival 365", basado en la creación, la investigación, la internacionalización y la conexión con el territorio
La organización aspira a que el 50 aniversario cuente con un mayor respaldo institucional y empresarial
Durante la rueda de prensa de cierre, la directora del festival, Irene Pardo, agradeció el trabajo del equipo, las instituciones, patrocinadores, colaboradores y vecinos de Almagro, destacando el «sentido de pertenencia» como una de las principales señas de identidad del festival. «Este es un proyecto que duele y que se siente como propio», afirmó, al tiempo que puso en valor la implicación de todos los profesionales que hacen posible cada edición.
Más de 78.000 asistentes y un 90 % de ocupación
Los datos confirman el buen momento del festival. En sus 25 días de programación, entre el 2 y el 26 de julio, el certamen registró más de 78.000 asistentes, lo que supone un incremento del 6 % respecto al año anterior.
La programación artística reunió 50 espectáculos, 106 funciones y 48 compañías procedentes de diez comunidades autónomas y cinco países, con una asistencia cercana a 43.000 espectadores y una ocupación media del 90 %. Además, 75 de las 106 funciones superaron el 90 % de aforo, mientras que la recaudación superó los 550.000 euros.
El festival acogió también 17 estrenos absolutos, tres estrenos nacionales, tres producciones propias y una coproducción, reforzando su apuesta por la creación contemporánea a partir del patrimonio clásico.
A estas cifras se suman 53 actividades de formación, mediación, patrimonio y acción cultural, distribuidas en 146 sesiones, que congregaron a 35.673 participantes con un índice de ocupación del 100 %.
Un modelo de «festival 365»
La directora defendió que el Festival de Almagro ha dejado de ser una cita limitada al mes de julio para convertirse en un proyecto permanente.
«Ha pasado de ser un festival de 25 días a un festival 360, y ya podemos hablar de un festival 365 días», señaló, destacando que la actividad del certamen se extiende durante todo el año mediante residencias artísticas, proyectos educativos, investigación, exposiciones y coproducciones.
En este sentido, subrayó que el festival no se limita a programar espectáculos, sino que genera oportunidades para crear, investigar y construir futuro, apoyándose en la universidad, la academia, la internacionalización y el compromiso con el territorio.

Cultura para dialogar con el presente
La programación volvió a reivindicar la vigencia de los clásicos para abordar cuestiones contemporáneas como la corrupción, el abuso de poder, la violencia o la igualdad.
La directora recordó que iniciativas como Conectados al Siglo de Oro o la exposición dedicada a las mujeres del Siglo de Oro buscan ampliar el relato histórico y fomentar la igualdad desde la cultura, convencida de que «la igualdad también se construye desde la educación y la cultura».
Asimismo, destacó que numerosos proyectos nacidos en Almagro continuarán su recorrido en otros escenarios nacionales e internacionales, consolidando al festival como un espacio de creación y lanzamiento de nuevas propuestas.
Tres de cada cuatro espectadores regresan
Más allá de las cifras de asistencia, la organización destacó un dato que considera especialmente significativo: tres de cada cuatro espectadores repiten su visita al festival.
Para la directora, este índice de fidelidad demuestra que Almagro se ha convertido en «un lugar al que el corazón siempre quiere regresar», reflejo del vínculo emocional que el certamen mantiene con su público.
El 50 aniversario busca más apoyo institucional y empresarial
Preguntada por la próxima edición, que coincidirá con el 50 aniversario del festival, la directora avanzó que la conmemoración se planteará desde «el reconocimiento a todas las personas y ediciones que han construido este proyecto», pero también con una mirada de futuro.
Explicó que su prioridad es dejar un festival «con unos cimientos sólidos y un modelo consolidado» tras cinco años al frente de la dirección.
Asimismo, reclamó una mayor implicación económica de las administraciones y del tejido empresarial, especialmente de Castilla-La Mancha, para aprovechar la declaración del 50 aniversario como Acontecimiento de Excepcional Interés Público, que facilitará incentivos fiscales al patrocinio.
«No existe todavía una verdadera cultura del mecenazgo en España, pero el Festival de Almagro ha situado a la provincia y a Castilla-La Mancha en un lugar de prestigio internacional que merece ese respaldo», concluyó.



