Detrás del impacto visual de CHICAGO, EL MUSICAL se encuentra el estudio creativo de españoles comandado por David Mínguez, que construyeron una experiencia escénica en la que la arquitectura, la iluminación y las visuales se convierten en parte esencial de la historia.
Esta propuesta nace bajo la producción general de José Llano, quien reunió a un equipo creativo nacional e internacional para llevar al escenario dominicano una producción de gran escala, cuidada en cada uno de sus componentes. Su visión como productor ha sido clave para integrar las distintas disciplinas y garantizar que la escenografía, las visuales, la iluminación, la música, la coreografía y las interpretaciones formen parte de una misma experiencia teatral.
David Mínguez, responsable del diseño escenográfico y de iluminación, desarrolló un espacio dinámico capaz de transformarse durante la función para representar los distintos ambientes de la obra. Su propuesta convierte el escenario en cárcel, sala de prensa, club nocturno y espacio de representación, manteniendo una estética coherente y una fluidez que sostiene el ritmo de espectáculo.

Karla Fatule, en el papel de Roxie Hart, desplegó sus capacidades como actriz, cantante y bailarina; Robmariel Olea regresó al teatro musical como Velma Kelly, con una interpretación de gran presencia escénica, mientras Javier Grullón dio vida a Billy Flynn, aportando carisma y dominio escénico al reconocido abogado de la historia. El elenco principal lo completan Luis José Germán, como Amos Hart; Laura Cadete, como Mama Morton; y Guille Martín, como Fred Casely.
El trabajo de Mínguez combina estructuras, niveles, texturas y luces para crear un escenario que evoluciona junto a los personajes. Cada cambio de ambiente fue diseñado para acompañar la acción y permitir que la escenografía participe en la narrativa sin restarle protagonismo al elenco.
En el desarrollo de esta propuesta, Dabid Mínguez contó con la colaboración esencial de la diseñadora escenográfica dominicana Ángela Bernal. Su participación permitió articular la visión creativa del diseño con su integración dentro de la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional, aportando al proceso una mirada cercana al espacio y a las necesidades particulares de la producción.
El trabajo de Bernal fue determinante para dar cohesión a los distintos elementos escénicos y acompañar la materialización de una propuesta compleja, concebida para transformarse constantemente durante la función. Su aporte reafirma, además, el valor del talento dominicano dentro de un equipo creativo de alcance internacional.

A esta arquitectura teatral se suma la visión de Álex Jaen, diseñador asociado del estudio y responsable del concepto y la visualización de los contenidos proyectados en las pantallas. Su trabajo amplía el espacio físico, crea profundidad y refuerza los diferentes momentos dramáticos de la producción.
Las visuales concebidas por Jaen no funcionan únicamente como fondos. Cada contenido fue pensado para dialogar con la escenografía y la iluminación diseñadas por Mínguez, acompañando las transiciones y transportando al público por el universo de fama, crimen, ambición y espectáculo que define a CHICAGO, EL MUSICAL. La integración de estos lenguajes constituye uno de los principales logros de la puesta en escena.
Bajo la dirección de Mínguez, Dabid y Álex desarrollan conjuntamente la escenografía, la iluminación y los contenidos visuales, entendiendo las tres disciplinas como partes de un mismo lenguaje escénico. Bernal contribuye a cohesionar e integrar la propuesta en el espacio teatral, haciendo que arquitectura, luz y pantallas dialoguen y convivan como una única experiencia visual.
La recepción del público y de la crítica ha resaltado esta capacidad de transformación. Diario Libre destacó la cuidada estética de la producción y la fluidez con la que el escenario cambia entre los distintos espacios de la historia, señalando que la propuesta visual contribuye directamente al ritmo de la obra.
El trabajo de David Mínguez, Álex Jaen y Ángela Bernal demuestra la importancia de la colaboración entre las distintas disciplinas que intervienen en una producción teatral de gran escala. Cada estructura, proyección, cambio de luz y transición fue concebido para integrarse con las actuaciones, la orquesta y la coreografía.
Esta colaboración se enmarca en una trayectoria conjunta que ha llevado al estudio Dabid Mínguez a desarrollar el diseño escénico de producciones como La Llamada en España y Mamma Mia! El Musical en Santo Domingo. Tras Chicago, El Musical, el estudio continúa ampliando su presencia en el teatro musical con su próximo proyecto: el diseño de escenografía e iluminación de El Zorro, El Musical, que llegará al Teatro La Latina de Madrid.
Bajo la dirección general de María Castillo, la dirección musical de Junior Lomba, el vestuario por parte de Marcos Malespín, la coreografía de Natalie Borsos y la producción general de José Llano, CHICAGO, EL MUSICAL presenta una puesta en escena dominicana con identidad propia, respaldada por talento nacional y experiencia internacional. Con esta producción, José Llano reafirma su compromiso con el crecimiento del teatro musical en la República Dominicana y con la creación de espectáculos capaces de responder a los más altos estándares escénicos.
El resultado es un escenario vivo que no solo contiene la historia, sino que también la cuenta: se transforma, crea atmósferas y acompaña a los personajes durante cada momento del espectáculo.
CHICAGO, EL MUSICAL continúa sus funciones los días 18, 19 y 20 de septiembre en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional.
ELENCO:
Rombariel olea es Velma Kelly Karla Fatule es Roxie Hart Javier Grullón es Billy Flinn Luis José Germán es Amos
Laura Cadeta es Mamma Morton Laura Alcántara es Mary Sunshine Guille Martín es Fred Casely
JD Cabrera es el Anunciador
El elenco total del musical cuenta con 45 personas encima del escenario. FICHA TÉCNCIA:
Productora: José Llano Presenta Producción general: José Llano Dirección: María Castillo Dirección musical: Junior Basurto Coreografía: Natalie Borsos Directora Vocal: Paola González
Diseño escenográfico: Dabid Mínguez & Ángela Bernal (Tracke Stage ) Diseño de iluminación: Dabid Mínguez
Diseñador asociado y contenido visual: Álex Jaén Diseño de vestuario: Marcos Malespín
Dirección Técnica de producción: Ariel Ramos (Grupo AR)
El equipo técnico total del musical cuenta con más de 40 personas.





