Eclipse traslada el krabi krabong a la danza contemporánea para explorar, a través del movimiento colectivo, la transformación, la identidad y el empoderamiento femenino
La pieza, que podrá verse los días 17 y 18 de septiembre en la Sala Negra, construye un recorrido escénico en torno a la transformación, la identidad y el empoderamiento femenino.
En Eclipse, los bastones dejan de ser únicamente herramientas de combate para convertirse en prolongaciones del cuerpo, generando movimiento, ritmo y sonido. A partir de esta práctica, Chun Zhang desarrolla una escritura escénica en la que la fuerza física convive con la vulnerabilidad y la cooperación, mientras las intérpretes atraviesan un proceso que va de la fractura y el conflicto a la reconstrucción colectiva.
La obra parte de una pregunta: ¿cómo puede el cuerpo danzar en momentos de fractura, expresando fuerza, confianza y resistencia, al tiempo que permite la ternura y la transformación colectiva? Desde esta premisa, la coreografía propone una reflexión sobre la identidad y la capacidad de transformación del cuerpo a través del movimiento compartido.
Una práctica compartida entre mujeres de distintos orígenes
La experiencia personal de Chun Zhang como mujer y migrante atraviesa la creación, aunque la coreógrafa sitúa el foco en la práctica colectiva desarrollada junto a las intérpretes.
“Hoy, transmito esta práctica a bailarinas de diversos orígenes culturales. Juntas, honramos el pasado, afrontamos la soledad y el dolor, liberamos el arrepentimiento, vivimos el presente y exploramos nuevas posibilidades y ambigüedades en el movimiento”, explica Chun Zhang.







