Dirigida por Matías Benedetti y protagonizada por Daniel Rimón y Nehuén Sánchez, la obra se adentra en el amor, el deseo, la culpa y la violencia desde una mirada contemporánea y con elementos de tragicomedia
En un espacio entre la vida y la muerte, los dos personajes reconstruyen su historia y se enfrentan a una pregunta que permanece abierta: ¿por qué llegaron hasta ese final?
Leonardo y el Novio están muertos. Ambos mataron. Y, sin embargo, la historia no ha terminado.
En un espacio suspendido entre la vida y la muerte, los dos personajes se encuentran condenados a reconstruir los acontecimientos que los llevaron a enfrentarse en aquel duelo fatal. Atrapados en una memoria fragmentada, revisitan escenas de Bodas de sangre para intentar comprender qué los condujo hasta allí y si fue el amor, el deseo o el destino lo que terminó empujándolos hacia la tragedia.
Pero Leonardo y el Novio no busca únicamente reconstruir el pasado. La obra imagina qué sucede con los personajes cuando la última página ya está escrita, cuando el telón ha caído y ya no queda nada que interpretar. Desde ahí, la propuesta plantea una pregunta tan sencilla como imposible de responder: ¿qué hay después del punto final?
Más allá del final
La compañía parte de una premisa: los personajes teatrales están condenados a repetir sus historias una y otra vez. Esta obra pretende romper ese bucle y dar voz a dos personajes que, en el universo de Lorca, nunca tuvieron la oportunidad de explicar su propia versión de los hechos. El resultado es un viaje entre la memoria, la culpa y la posibilidad de encontrar la paz, donde la tragedia convive con el humor y la tensión.
La puesta en escena apuesta por una estética onírica y decadente, como si el tiempo hubiera quedado detenido después de aquella boda. Miles de hojas de Bodas de sangre cubren el espacio junto a una mesa, una tarta que nunca llegó a cortarse y los atuendos de quienes pelearon hasta la muerte. Los restos de la celebración se convierten así en el escenario de un último encuentro entre dos hombres que buscan entender su propia historia para poder, finalmente, soltarla.
La dirección, idea original y dramaturgia son de Matías Benedetti, mientras que el reparto está formado por Daniel Rimón y Nehuén Sánchez. La producción corre a cargo de Boston Producciones y Kume Producciones.
Con una duración aproximada de 65 minutos, Leonardo y el Novio podrá verse en la Sala Lola Membrives del Teatro Lara todos los jueves a las 19:30 h, desde el 3 de septiembre.





