Alcorlo, uno de los más grandes dibujantes españoles,con una carrera larga y prolífica que atesora centenares de dibujos, pinturas, aguafuertes, ilustraciones de libros y pinturas murales, fue también un apasionado melómano e intérprete del violín, instrumento que tocó regularmente hasta que la enfermedad se lo impidió.
Una de sus últimas alegrías fue recibir, a lado de su mujer, la pintora Carmen Pagés (Madrid, 1941), los programas de la próxima temporada del Real con dibujos extraídos de los centenares de páginas que configuran el corpus de sus cuadernos Dibujando los días, un homenaje del Teatro a un artista que creó y vivió con música, dejando una ingente producción en la que destacan los cuadros y dibujos de temática musical, con un gran número de retratos de artistas españoles.
Atento observador de gentes y paisajes, con una mirada tierna, fantasiosa, vitalista, compasiva o burlona, Alcorlo ha pintado su vida -junto a Carmen y sus dos hijos-, que le fue ofreciendo la inspiración y el oficio, paso a paso, entrelazando su innato talento para el dibujo con la práctica y la escucha musical y sus ávidas lecturas, construyendo un riquísimo imaginario alegórico, con un bestiario particular e inagotable, que parece brotar del inconsciente infantil.
La últimaexposición antológica de Manuel Alcorlo tuvo lugar en la Real Academia de San Fernando en 2020.





