El espectáculo escrito y dirigido por Iván Morales, con música en directo, retrata durante más de cuatro horas los años que transcurren desde el final de la dictadura franquista a la Barcelona posolímpica
Guillem Balart encabeza un elenco de siete actores, en el que figuran David Climent, Raquel Ferri, Artur Busquets, Vanessa Segura, Eduard Alves y Anna Alarcón
El autor español, fallecido prematuramente a los 45 años, concibió la historia de un arribista social en esta obra publicada en tres volúmenes entre 2002 y 2003 que llega al teatro en coproducción del Teatre Lliure y el Festival Grec de Barcelona
El actor, director, dramaturgo y guionista Iván Morales ha escrito y dirige este montaje con su productora Los Montoya, en coproducción con el Teatre Lliure y el Festival Grec de Barcelona. Guillem Balart encabeza un elenco de siete actores, en el que además de él figuran David Climent, Raquel Ferri, Artur Busquets,Vanessa Segura, Eduard Alves yAnna Alarcón.
El día del Watusi cuenta la historia de un arribista social, acompasada a la historia barcelonesa y española de 1971 a 1995, es decir entre las postrimerías del franquismo y la resaca posolímpica.
La novela se publicó en tres volúmenes entre 2002 y 2003 en la editorial Destino: Los juegos feroces, Viento y joyas y El idioma imposible. En 2017 los reunificó en un único volumen Anagrama. La editorial catalana destacó en su presentación que era una novela inagotable sobre “los cómos, los porqués, los para qués y los y qués” de la transición española, citando palabras del autor, y en la que se muestran cómo las cicatrices del pasado modelan el presente.
Texto y música (gran parte de ella tocada en vivo por los mismos intérpretes), conviven en escena, junto a un despliegue lumínico y de movimiento escénico que persigue, ante todo, crear una experiencia emocional, con actores que interpretan a numerosos personajes, de edades y géneros indistintos, bailan, cantan y exploran sus emociones.
La adaptación teatral divide la narración de Casavella en tres partes, cada una de las cuales lleva el título de cada uno de los volúmenes de la novela. Los juegos feroces toma el formato de un concierto en vivo, donde se mezclan banda, actores y personajes. Se centra en la Barcelona marginal de principios de los 70, por donde discurre el protagonista (Fernando Atienza), a punto de entrar en la adolescencia.
En la segunda parte, más teatral, la escena se sitúa en plena Transición (1977), cuando Atienza, ya adulto, se relaciona con el mundo del poder y la corrupción y asciende socialmente, aunque ello implica corromperse.
En la última parte, el tono de El día del Watusi se vuelve más íntimo y confesional. El protagonista se ha convertido en adicto, en marginal, pero es capaz de reinventarse y se convierte en una estrella del rock en la nueva escena de la Barcelona preolímpica. La obra retoma en este tramo final el formato de banda original.
La crítica acogió con parabienes este montaje cuando se estrenó en 2024 en Barcelona. «Morales sabe trasladar el espíritu de las 900 páginas de la novela”, aseguraba el crítico de El País, que destacaba “la propuesta muy desnuda, que prescinde de todo lo superfluo para centrarse en lo importante: la palabra y la interpretación de los actores”.
“Iván Morales ha plasmado perfectamente el espíritu de una época”, señalaba por su parte, el crítico de En Platea. “La gran virtud de este montaje -resume Time Out- reside en la extrema teatralidad de la propuesta. Morales no necesita apenas nada para dirigirla. Varias sillas, instrumentos, micros y un mueble desmontable. Ni vídeo ni nada. Tiene siete intérpretes extraordinarios y una gran historia que contar”.
La inesperada desaparición de un escritor
Francisco Casavella falleció repentinamente en 2008, a los 45 años, de un ataque al corazón, meses después de ganar el Premio Nadal con su última novela, Lo que sé de los vampiros y mientras escribía una nueva novela que recuperaba el personaje de Fernando Atienza. Nacido en 1963, Casavella debutó con El triunfo, novela breve con una narrativa cruda y directa, retrato de la marginalidad. Le siguieron Quédate y Un enano español se suicida en Las Vegas, antes de acometer El día del Watusi. Escribió el guión de la película Antártida, de Manuel Huerga, y de la película para la televisión catalana Dues dones.



