Entre el realismo y el esperpento, Jorge García-Berlanga recorre los hechos fundamentales de la existencia del gran director de El verdugo o La escopeta nacional
El autor encabeza el reparto de un elenco de seis actores que interpretan múltiples papeles de personajes vinculados al cineasta como Azcona, Neville, Bardem, Fernán Gómez y otros anónimos
García-Berlanga ha querido plasmar en esta pieza “la historia de un hombre que iba mucho más allá del cine, y a través de la que se va moldeando una España, como él, llena de contradicciones”
El propio autor encabeza un reparto en el que figuran, además, Júlia Roch, Nacho Serrano, Natalia Vellón, Octavio Vellón y Pablo Vélez, todos ellos componentes de la Compañía Balmoral, fundada por Berlanga, Natalia y Octavio Vellón.
Inspirada en la obra y la vida de Luis García-Berlanga, uno de los grandes cineastas del siglo XX, Crónica de un mal español toma la forma de docuficción escénica, que Jorge García-Berlanga escribió al cabo de un exhaustivo proceso de investigación biográfica, de entrevistas, de revisión de archivos audiovisuales, cartas y, por supuesto, de experiencias vividas en primera persona por él mismo.
Según recuerda, Berlanga nieto se peleaba con su abuelo por el último bombón de chocolate durante las comidas dominicales. “Entonces -cuenta-, solo era un niño introvertido que escuchaba por debajo de la mesa sus intensas reflexiones sobre el porvenir político, mezclados con chistes escatológicos, anécdotas, o chismes de tal y cual estrella”.
El nieto fisgaba en el estudio de Berlanga, contemplando las mujeres desnudas de la colección erótica del abuelo, y recuerda como este le hacía leer poemas, notas y diarios que le fueron adentrando poco a poco en el universo interior berlanguiano.
“Conociendo la riqueza del mundo íntimo de mi abuelo”, asegura que nació en él “la necesidad de contar la historia de un hombre que iba mucho más allá del cine, y a través de la que se va moldeando una España, como él, llena de contradicciones”.
Crónica de un mal español comienza en una de las clásicas tertulias del Café Gijón, donde se reúnen personajes de la vida cultural española del siglo XX como Mingote, Edgar Neville, Francisco Umbral y, naturalmente, el propio Berlanga, que incitado por los demás, recuerda su vida.
A la busca de las múltiples identidades del cineasta: política, artística, familiar, y también erótica, la obra revive los días más dulces y ásperos de Berlanga: el deslumbramiento ante el cine del Don Quijote de Pabst, las estrecheces económicas, los desiertos creativos o la enfermedad de sus hijos. Su angustia callada, su permanente miedo a la muerte y sus decisivos encuentros con el director Juan Antonio Bardem, con quien debutó en el cine con Esa pareja feliz en 1951, y el guionista Rafael Azcona, su colaborador más fiel y decisivo.
Crónica de un mal español se balancea entre el realismo y el esperpento, entre lo íntimo y lo colectivo, tejiendo una pieza coral donde los seis actores del elenco encarnan todo el reparto de personajes clave, conocidos y anónimos, en la vida y obra del director.
A través del humor y una estética con aroma a sainete y a tragicomedia, la obra “no busca santificar a Berlanga, sino mostrarlo en todas sus dimensiones: el artista, el padre, el seductor, el superviviente…”, mientras radiografía al pueblo español, a su imaginario patriótico, lo que hay de mito y de verdad en él, a través de la mirada del cineasta.





