• Inicio
    • Imagen promocional de Manuel Liñán
      Pilar Jurado en una imagen promocional de su nuevo disco
      Darío Regattieri
      Muriel Romero
    • Fachada Teatro Real de Madrid
      La tecnología teatral del Siglo XX - Sección de un teatro
      Maquinaria escénica del siglo XIX
      Eduardo Vasco en la presentación de temporada 2025/2026
  • Podcasts
  • Anuarios
  • Revistas en papel
  • Boletines
  • Bazar
  • Suscríbete
  • Inicio
    • Imagen promocional de Manuel Liñán
      Pilar Jurado en una imagen promocional de su nuevo disco
      Darío Regattieri
      Muriel Romero
    • Fachada Teatro Real de Madrid
      La tecnología teatral del Siglo XX - Sección de un teatro
      Maquinaria escénica del siglo XIX
      Eduardo Vasco en la presentación de temporada 2025/2026
  • Podcasts
  • Anuarios
  • Revistas en papel
  • Boletines
  • Bazar
  • Suscríbete
Año IXNúmero 448
19 MARZO 2026

«Tristán e Isolda», de Richard Wagner, vuelve al Teatro Real, en versión de concierto semiescenificada, con dirección musical de Semyon Bychkov

Semyon Bychkov
Semyon Bychkov

Tristán e Isolda, sin duda una de las más excelsas partituras de la historia de la ópera, vuelve al Teatro Real con un reparto estelar, bajo la batuta de Semyon Bychkov, que estará al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, después del éxito de Parsifal, en 2016 y, de Elektra, de Richard Strauss, en 2012.

Semyon Bychkov, gran director wagneriano, estará al frente del Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real, después del éxito de su lectura de Parsifal, en 2016, y Elektra, en 2012
Encabezan el reparto Andreas Schager (Tristán) e Ingela Brimberg (Isolda), que actuarán junto a Franz-Josef Selig (El Rey Marke), John Lundgren (Kurwenal), Neal Cooper (Melot) y Ekaterina Gubanova (Brangäne), en los principales papeles

Se ofrecerán cuatro únicas funciones -los días 25 y 29 de abril, y 3 y 6  de mayo– encabezadas por Andreas Schager, considerado el más grande Tristán de la actualidad, que en el Teatro Real ya participó en Rienzi (2012), Tristán e Isolda (2014, en sustitución de Robert Dean Smith), Siegfried (2021) y El ocaso de los dioses (2022).

Actuará junto a Ingela Brimberg (Isolda) -que cantó en El holandés errante (2016) y La valquiria (2020)- y Franz-Josef Selig (El Rey Marke), que participó en Pelléas et Mélisande (2002 y 2012), Escenas del Fausto de Goethe (2009), Tristán e Isolda (2014), Fidelio (2015) y Parsifal (2016); secundados por John Lundgren (Kurwenal), Neal Cooper (Melot), Ekaterina Gubanova (Brangäne), Jorge Rodríguez-Norton (Un pastor), Alejandro del Cerro (Un marinero) y David Lagares (Un timonel).

Tristán e Isolda, un hito en la historia de la ópera, por su armonía, orquestación, hondura y trascendencia, se gestó en poco más de dos años (1857-1859) como una especie de gran catarsis, en un período convulso en la vida de Richard Wagner: exilio, crisis matrimonial, ruina económica y fatiga en la composición de su descomunal Tetralogía, paralizada en una encrucijada creativa en medio de la escritura de Siegfried.

Wagner, que pretendía componer una ópera sencilla, que le solucionara los problemas financieros, sin complicaciones escénicas y dramatúrgicas, encontró, en el arcano del amor, su complejidad y su éxtasis, el impulso para llevar al límite su escritura armónica; y pronto se dio cuenta de que Tristán e Isolda sería mucho más de lo que se había propuesto, anotando al final del borrador del primer acto: “nunca se ha compuesto nada como esto”.

La leyenda medieval de Tristán e Isolda, que Wagner utilizó para su drama musical en tres actos, estrenado en Múnich en 1865, plantea la extrema tensión que lleva a la pareja de amantes protagonistas a romper todas las normas morales, éticas y religiosas, poseídos por el hechizo de un filtro fatal, trasunto simbólico de la pasión, amor y erotismo que los consume.

Es este camino de anhelo, perdición, purificación y trascendencia que impulsa el devenir de la acción dramática, fuente de la prodigiosa escritura vocal y orquestal de Wagner, que se expresa en los límites de la tonalidad, disolviéndose en un cromatismo embriagante, con un texto lleno de aliteraciones y melismas, en que, muchas veces, el sonido de las palabras es más importante que su contenido semántico.

La concepción wagneriana del arte total como confluencia y simbiosis de palabra y música, la utilización del mito en su dimensión universal y primigenia, la melodía infinita y la espiritualidad religiosa se elevan a través de la música, articulando las contradicciones ontológicas del amor en sus múltiples dimensiones.

Tristán e Isolda se representó en el Real con tres producciones escénicas y musicales muy distintas desde su reapertura: en 2000, con Daniel Barenboim (y la Staatskapelle Berlin) y Harry Kupfer; en 2008, con Jesús López Cobos y Lluis Pasqual; y en 2014 con Marc Piollet y Peter Sellars (con Bill Viola).

En esta ocasión, la versión en concierto semiescenificada permitirá al público disfrutar de una nueva aproximación a esta ópera genial, con un distinto viaje a su profundidad y su misterio.

 

Noticias relacionadas
Fachada Teatro Real de Madrid
Fotografía de familia de los participantes
Un instante de la celebración de la feria
Joan Matabosch (director artístico del Teatro Real), Deborah Warner (directora de escena), Ivor Bolton (director musical), Liv Redpath (soprano) y Iestyn Davies (contratenor)
Il Pomo dOro
Lisette Oropesa durante el concierto
Últimas noticias
Fotografía de familia de la presentación en la sede de la Presidencia de la Junta de Extremadura
Imagen de ‘Chroniques’ de Peeping Tom
Fotografía de familia de la presentación
Elenco y equipo artístico de 'Jugar con fuego' posan en el escenario del Teatro de la Zarzuela
Momento de la presentación en el Teatro de Rojas de Toledo
Imagen de una escena de la propuesta