K Producciones (en coproducción con Late Producciones y María Díaz Comunicación) presenta "Sensación térmica" de Mayte López. Adaptación de Adolfo Fernández, y Co-dirección de Adolfo Fernández y Vanessa Espín. Con: Nora Hernández, Adriana Ubani y Claudia Galán
Vanessa Espín ha recogido su espíritu y terminado de dirigir esta bella y dura historia que, habla de amistad, dolor, abuso, ilusiones y sueños.
Mayte López es una escritora y traductora con triple nacionalidad: mexicana, española y estadounidense. Doctorada en Culturas Latinoamericanas por la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) y máster en Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York (NYU). En la actualidad es profesora de Español y Escritura Creativa en la Universidad de Yale (EE.UU.).
Las emociones de este montaje se cuentan y se cantan componiendo la banda sonora de tres vidas que se entrecruzan para compartirlo todo.
Es una coproducción con Late Producciones y María Díaz Comunicación.
Lucía, una joven estudiante de postgrado, ha dejado atrás un hogar violento para mudarse a otro país, a una moderna urbe del norte, donde convive con Alma, una veterana en la ciudad, que la acoge en su apartamento y le enseña los trucos para sobrevivir.
Allí conoce a Juliana, una chica que la deslumbra con su alegría y con la que comparte el entusiasmo por esa nueva vida. Pero cuando Juliana inicia una tormentosa relación con un profesor veinte años mayor que ella, Lucía rememora el maltrato que la persigue desde su niñez y que reconocerá en la progresiva transformación de su amiga.
«Sensación térmica» es una obra llena de música, pero, también, de ruido, de disonancia; un espejo de lo que permitimos y justificamos en nombre del amor.
O, mejor dicho, de lo que confundimos con amor porque llevamos la vida entera escuchando –o cantando– que así es Carta de Mayte López a Adolfo Fernández (fragmento):
«Voy directa al grano: estoy fascinada con tu adaptación. Es una sensación muy extraña
(en el mejor de los sentidos) la de ver cómo de pronto Alma, Lucía y Juliana cobran vida y tienen cuerpo: me encanta Juliana corriendo -volando- sobre la caminadora, me encanta el karaoke, me encanta ver colarse a esas ranas que no estaban (o no literalmente) en la novela, pero de las que recuerdo haber platicado en Madrid. Te cuento que mi personaje favorito es Alma: me parece hermoso cómo has sabido darle ese lugar fundamental desde el que la concebí a pesar de ser un personaje, en apariencia, secundario. Me encanta ver a Alma convertida un poco el alma de la puesta en escena (porque así estaba escrita).»




