La obra traza un paralelismo entre la odisea de Eneas hacia Italia y las travesías que los migrantes actuales emprenden en su búsqueda de una vida mejor en Europa. El narrador se sumerge en ambas narrativas, viéndose atrapado y confundido entre el relato mítico y la realidad actual. Su narración fluctúa entre el antiguo mundo de Eneas y los modernos migrantes, creando un diálogo entre pasado y presente que le envuelve, e incluso le perturba.
La obra es una poderosa reflexión sobre la resiliencia humana y el coste personal de la migración, uniendo las epopeyas de Eneas y de los migrantes modernos en un relato conmovedor y visualmente impactante.
A través del teatro de objetos, la obra invita a contemplar la persistencia en la búsqueda de refugio y la lucha por un futuro mejor, desafiando las barreras del tiempo y el espacio. «Paraíso Blanco» es también una exploración artística del potencial del teatro de objetos para narrar historias universales.
No conocemos al primer refugiado de la historia. Tal vez su nombre sonara parecido a Eneas o tal vez no. Quizá se tratase de una mujer. Probablemente no habría nacido en Troya, pero también escaparía de algún lugar inhabitable. La Eneida, de Virgilio, y Las Troyanas, de Eurípides, sirven como punto de partida para acercar el exilio que se repite una y otra vez.
En un mundo hiperacelerado donde perder una hora de tiempo es casi un drama, Teatro Percutor indaga en el viaje de las personas migrantes en busca de una vida mejor. La compañía expone lo que supone pasar varios años en el camino enfrentándote a la dureza del clima, el maltrato, las violaciones y la muerte.
Paraíso blanco narra el viaje de Eneas en busca de una nueva patria, en paralelo a otros viajes más desconocidos de las personas migrantes de hoy. Todo ello contado a través de objetos, figuras, elementos naturales, materiales orgánicos, sonidos y una cuidada iluminación.
La dramaturga y novelista Mar Gómez Glez desarrolla los textos, mientras que el espacio sonoro-musical corre a cargo de Iñaki Ubiria y Manuel Molina que han creado una banda sonora propia, además de ser parte integrante del elenco en el escenario. Dirección, escenografía y manipulación SERGIO LÓPEZ.
En Paraíso blanco también participan otras personas migrantes que prestan sus voces, hablan en su propia lengua para acercar, interpelar, denunciar y homenajear a los murieron intentando alcanzar Europa.




