La compañía Producciones El Dramaturgo, que hace unos años estrenó con éxito la tragedia espacial Amniótica, vuelve a Madrid, esta vez con una propuesta nada convencional cuyo título es en sí mismo una declaración de intenciones: ¡Silencio, se piensa!, una distopía en la que asistimos a las aventuras de dos actores que se han quedado sin papel en un mundo donde las máquinas y los índices de audiencia lo controlan todo y donde para triunfar es necesario renunciar a cualquier duda y discrepancia...