El Teatro de La Abadía, en su empeño por dialogar con su tiempo, elige Rompientes para hablar del drama de las personas refugiadas. Un texto hermoso en sus palabras y con una gran herida: ¿qué pasa cuando las personas a las que amamos no se comportan como esperamos ante una crisis humanitaria? Para ello, se parapeta en el ocaso de un matrimonio acomodado, interpretado por Rebeca Hernando y Fernando Guallar,cuyo amor naufraga cuando ven llegar cuerpos sin vida a la playa de la ciudad en la que viven. Paul Verrept, que estará en la presentación de este estreno teatral, tiene claro que no quiere dar una lección con esta historia: “Trata del dolor ajeno y cualquier intento de empatía es un poco vergonzoso. No pretendo comprenderlo”, comenta el autor belga, en un intento de no caer en el paternalismo del primer mundo frente a la desgracia. La función pone sobre la escena una crisis de nuestro tiempo: “Nuestra sociedad no puede cumplir con lo que pretendía ser”, y la oportunidad para comprobarlo será a partir del 5 de marzo en la Sala José Luis Alonso....