La artista andaluza repasa el domingo 14 los temas más importantes de Nuevo día, debut discográfico de la pareja que formaron ella y Manuel Molina hace cincuenta años y al que ha homenajeado la sexta edición de la Muestra de Flamenco de Vallecas
A ese álbum fundacional de Lole y Manuel, punta de lanza de la modernización del sonido del flamenco impulsado por el productor Ricardo Pachón, le dedica su concierto Lole Montoya. Así, en el concierto del 14 de diciembre repasará los temas más importantes y otros que junto a su compañero, fallecido hace diez años, han marcado la música española y el flamenco, introduciendo nuevas letras, sonidos e instrumentos.
Su presencia en Miradas Flamenkas tiene mucho de memoria, pero no necesariamente nostálgica, pues la artista sigue trabajando, ahora en Cancionero, su nuevo disco, en el que con su cante homenajea a grandes figuras de la música que le inspiran. En 2022, fue galardonada con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes que otorga el Ministerio de Cultura, como reconocimiento no ya la historia musical con su pareja Manuel Molina, sino a la suya propia, plasmada en tres grabaciones en solitario: Liberado (1996), Ni el oro ni la plata (2010) y Metáfora (2018).
Nacida en Triana (Sevilla), Lole se curtió desde muy pequeña en tablaos de prestigio y de adolescente compartió escenario con la Perla de Triana y Camarón de la Isla. Unida en 1974 sentimental y profesionalmente al guitarrista Manuel Montoya, formarán pareja hasta 1998, aunque se reunieron posteriormente para grabar tres discos más tras los cinco precedentes. Durante el tiempo que vivieron y trabajaron juntos revolucionaron el flamenco, incorporando la influencia rock y melodías y arreglos de origen árabe.

El espíritu de ruptura de Lole y Manuel infunde también a los jóvenes valores del flamenco contemporáneo, como Blanca La Almendrita (Jaén, 1993), que actúa Miradas Flamenkas un día antes que Lole. Artista de profunda raíz jonda, en su universo sonoro conviven tradición y experimentación, como sus admirados Lole y Manuel, que ha escuchado desde niña.
Desde Quimera, su disco de debut en 2022, hasta Delirio, un EP de seis canciones y título de este espectáculo, la cantante jienense ha agitado los palos flamencos con una buena dosis de música electrónica y arreglos futuristas, sin perder de vista a sus maestros, mostrando un alma de carácter antiguo, llena de fuerza y dulzura.
En Delirio, que la artista estrena en exclusiva para Miradas Flamenkas, ha creado un universo propio, donde el flamenco se mezcla con el beat, el quejío con sonidos árabes y donde tintes de rock psicodélico impregnan sus canciones. Una propuesta emergente e innovadora, que se presenta en Miradas Flamenkas en una formación de cuarteto.





