Atención, señores lectores: les habla su crítico de cabecera. Si buscan un viaje donde el pasaporte sea la risa, Dimensión Vocal abre su última puerta de embarque para Vocal Express el próximo 9 de febrero. Prepárense para una experiencia donde el equipaje es el humor y el único combustible, la voz humana. Tras este vuelo, cualquier otro trayecto corre el riesgo de convertirse en simple ruido de fondo.
Cinco amigos emprenden un viaje importante con un objetivo claro: llegar a tiempo a una cita decisiva. Lo que debería ser un trayecto sencillo se complica desde el primer momento. Retrasos, turbulencias y controles de seguridad absurdos aparecen sin descanso, mientras la convivencia se tensa y el cansancio empieza a notarse. Al otro lado del mundo alguien les espera, pero el verdadero reto acaba siendo resistir el propio viaje y, sobre todo, resistirse unos a otros.
La dramaturgia, firmada por Alberto Frías junto a Dimensión Vocal, vuelve a apoyarse en un relato claro que funciona como hilo conductor del espectáculo, una constante en el trabajo de la compañía. En esta ocasión, el punto de partida abandona la consulta del dentista —espacio central de Con la boca abierta, su anterior espectáculo— para trasladarse al ámbito de la aviación. El viaje articula aquí la acción como una cadena de situaciones reconocibles, donde cada contratiempo impulsa la escena siguiente. No hay una historia compleja, pero sí una arquitectura sólida que sostiene el interés durante todo el recorrido y evita que el montaje derive en una mera sucesión de números. Por otra parte, no resultaría extraño que algunas de las anécdotas que atraviesan bebieran de experiencias propias tras una intensa y exitosa gira por Asia y Europa, con paradas destacadas en Taiwán, Italia y Austria.

La dirección apuesta con claridad por el humor absurdo y la comedia física como motores escénicos del montaje. Alberto Frías, conocedor del lenguaje de la compañía y especialista en este tipo de dispositivos híbridos, capitanea la propuesta con pulso firme y sentido del ritmo, equilibrando precisión técnica y ligereza cómica. El trabajo actoral encuentra un aliado fundamental en el inteligente diseño de iluminación de José Villegas, que marca atmósferas, acompaña las acciones y refuerza los cambios de situación. La puesta en escena recurre de forma constante a objetos cotidianos, con la maleta como elemento imprescindible de cualquier viaje: un contenedor inagotable, casi con más capacidad que el bolso de Doraemon, del que surgen situaciones, gags y recursos escénicos. Estos mismos elementos configuran la escenografía diseñada por Juan Sebastián Domínguez, dentro de una estética funcional donde cada objeto cumple una doble función dramática y visual.
En el apartado musical, Vocal Express –Campeones Internacionales A Capela 2025 y Premio a la Mejor Performance Escénica tras revalidar su título en el Taiwan International Vocal Festival (WCCAC)– confirma que la selección de temas responde a una lógica dramática y no a la simple suma de canciones conocidas. Bajo la dirección musical de Julio Vaquero, el repertorio acompaña la acción y sostiene el pulso del montaje, con arreglos pensados para lucir tesituras, y precisión rítmica sin perder claridad escénica. No voy a desvelar ningún título concreto —rompería parte de la magia—, pero mamma mia, qué gusto da volar sobre un cielo azul e, inevitablemente, por doloroso que resulte, hay que volver. Lejos del escaparate vocal, cada número aparece elegido por su encaje en la trama y por la forma en que activa el trabajo interpretativo del quinteto. Por si todo esto no fuera suficiente, el espectáculo reserva al final una sorpresa musical que alcanza la excelencia.
El trabajo vocal constituye el verdadero armazón del espectáculo. Los intérpretes de Dimensión Vocal demuestran un dominio notable de la polifonía a capela, con voces que se mezclan y se separan con precisión milimétrica, incluso en las vistosas y complejas coreografías de Sandra González. La dificultad técnica no reside solo en la afinación o el empaste, sino en la capacidad para elevar el tono de las canciones, deconstruirlas y recomponerlas desde nuevos planos armónicos sin perder claridad ni intención expresiva.
Cada voz asume un rol específico dentro del conjunto —melodía, soporte armónico, base rítmica— y aporta una personalidad reconocible. En ese engranaje, Diego Jacobina, Luis Alonso, David Pérez-Bayona, Luis León y Aser León construyen un cuerpo sonoro compacto y flexible a la vez, capaz de sugerir una riqueza orquestal que trasciende la ausencia total de instrumentos. Precisamente, este último regala un número de beatbox que devuelve al espectador a la consulta del dentista: no por el dolor, sino porque resulta imposible no quedarse, de nuevo, con la boca abierta. Me consta que los demás integrantes de este grupo también realizan un trabajo sobresaliente.
La reacción del público confirma el acierto de la propuesta de Dimensión Vocal. Desde los primeros minutos, la complicidad con la sala resulta evidente, con espectadores que ríen, aplauden y también participan, acompañando cada número con una energía contagiosa. Esa conexión va creciendo a medida que avanza la función y desemboca en una ovación cerrada y en la petición insistente de un bis, señal clara de un espectáculo que conecta, divierte y deja un recuerdo duradero. Pues, como ellos mismos dicen, todo es mejor cuando lo haces cantando.
Dramaturgia: Alberto Frías y Dimensión Vocal
Arreglos musicales: Julio Vaquero y Guzmán Yepes
Dirección Escénica: Alberto Frías
Dirección Musical: Julio Vaquero y Guzmán Yepes
Dirección Vocal: Luis León
Reparto. Aser León | Shathu Entayla — Diego Jacobina | Guzmán Yepes — Luis Alonso | Adrián de Vicente — David Pérez-Bayona | Fernando Palacio — Luis León | Arturo Vázquez
Coreografía: Sandra González
Diseño de Iluminación: José Villegas
Diseño de Sonido: Arsenio Fernández
Diseño de Escenografía: Juan Sebastián
Diseño de Vestuario: Paloma Sanz
Diseño Gráfico: Lucas Fernández
Fotografía: Sweet Media
Técnico de iluminación: Oriol Pamiès
Técnico de sonido: Miguel Tijero
Regiduría: Angy Abalo
Producción: IMPÁS Producciones y Dimensión Vocal
Producción ejecutiva: Luis León
Comunicación y prensa: Angy Abalo
Colaboradores: Escuela Expresarte, Ayto. Madrid, CC Pilar Miró, Importaciones Amber




