Masescena

Lola Baldrich: «Por nuestras fracturas entra la luz. No es una frase mía, pero me identifico mucho con ella»

Es licenciada en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid y es licenciada en Arte Dramático por la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid).

En 1989 se le presentó la oportunidad de unirse a la nueva etapa del ya conocido grupo musical Objetivo Birmania, del cual fue integrante hasta finales de 1990, grabando algunos de los temas más populares del grupo como Los amigos de mis amigas son mis amigos entre otros. Tras dejar el grupo, se centró en su carrera como actriz.

En este sentido, su trayectoria ha estado muy ligada al teatro (donde ha participado en numerosos montajes) y a la televisión, destacando su papel en Médico de familia (donde fue la enfermera Gertru, personaje muy querido y que le dio gran popularidad, durante cerca de cinco años) y en El internado (2010), como la doctora Lucía García. No obstante, también ha participado en películas y cortometrajes, principalmente con papeles secundarios. También apareció en la séptima y última temporada de la serie de la sobremesa Amar en tiempos revueltos dando vida a Rocío Zúñiga, directora de la revista Sucesos. Pero el teatro es lo que más le apasiona. Y así lo ha demostrado a su paso por los teatros nacionales, tanto en el CDN como en la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

 

Lola Baldrich 1

 

En un plano mucho más personal, la mejor hora del día para Lola Baldrich son las seis de la tarde. El juguete de la infancia que recuerda con más cariño es una batidora que le trajeron los reyes magos y que se rompió esa misma noche. Lloró amargamente por ello. La primera oportunidad profesional vino de la mano del grupo musical Objetivo Birmania. En una fiesta de disfraces se vestiría de chica burbuja de Freixenet. Cuando se encuentra sola delante de un espejo es inevitable dejar de mirarse los pliegues, escrutarse la piel, y posar para disimular los defectos. Su rostro es el rasgo físico del que se siente más orgullosa. Una vez sintió mucha vergüenza cuando le dijo a un director escénico que una obra que había visto era la peor obra que había visto en su vida, y estaba dirigida por él. Su canción preferida siempre sería una de The Beatles… Yesterday. 

 

 

Tiene miedo al dolor. Sería capaz de mentir por la justicia. Los nervios los puede perder, y pueden ir al llanto, al gemido, lo cual hace que pierda importancia su autoridad. Cree que el otro sexo está en un mal momento histórico, pero le envidia que en otros momentos haya tenido la sartén por el mango. El hecho de la historia de la humanidad que le produce mayor rechazo es el holocausto nazi. Sin embargo, el que le produce mayor admiración es la ilustración. Suele utilizar los refranes, y en la entrevista refiere uno: “No por mucho madrugar amanece más temprano”. El hecho tecnológico que más le cuesta comprender es internet, wifi… ese mundo. El infierno particular de Lola Baldrich son los temores, la culpa. Le hubiera gustado ser la protagonista de El mago de hoz. Hay algún modelo masculino, del cual no va a dar más datos, con el que pasaría una noche. Un hombre con buen cuerpo y seguro de sí mismo. «Si es sólo una noche…».

 

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