La Premio Nacional de Danza 2024, Luz Arcas, trae a la Sala Juan de la Cruz del 15 al 17 de enero su nueva propuesta que navega entre el rito y la danza, para hablar de “todo aquello que se teje en paralelo a la realidad”, en sus propias palabras. El sueño, la muerte, lo religioso, la ebriedad, lo espiritual y lo esotérico o espiritista se dan la mano en el cuerpo de la coreógrafa malagueña y en el cante de Inés Bacán
Sobre el proyecto
El punto de partida de Arcas se encuentra, entre otros aspectos, en la lectura de Emmy Hennings, fundamental para encarar una poética que se mueve entre la oración y el sacrilegio. La escritora y poeta alemana fue una de las creadoras de Cabaret Voltaire, que daría inicio al movimiento Dadá, pero, además de artista de performance, fue también mendiga, morfinómana, prostituta, estuvo en la cárcel y fue una mística cristiana. Este perfil le ayuda a Arcas a moverse entre lo sagrado y lo sacrílego, entre la revelación mística y los estados que ofrece la adicción, se puede mover en la contradicción constante que son las realidades paralelas. A la hora de afrontar la propuesta del movimiento, para trabajar lo que denomina “el cuerpo último” o energías fuera de sí, son importantes las lecturas de la espiritista Agustina González, “que me conduce por las dinámicas del trance y animismo en la cultura cristiana marginal, doméstica y anarquista”, explica la coreógrafa y bailarina. Pero sin duda, es importante también su propia experiencia vital y la tradición folclórica de Andalucía, la cultura religiosa popular mediterránea, su biografía y su memoria familiar, haciendo uso de la mesa en la que su bisabuelo realizaba espiritismo para comunicarse con su mujer muerta.
La artista contará sobre el escenario con el cante de Inés Bacán, arraigada en la más estricta ortodoxia gitana procedente de una larga estirpe de artistas: su madre Ana Peña Vargas «del Pelao» y su padre, Sebastián Peña Peña “Bastián Bacán” de la familia “Pinini”, y su hermano y mentor, el guitarrista Pedro Bacán. En la dramaturgia ha contado con la colaboración de Pedro G. Romero y trabajará con el sonido en directo de Xavier Erkizia. En el proceso creativo ha recibido la colaboración o residencias artísticas de La Madraza (Granada), La Aceitera (Bollullos de la Mitación, Sevilla), A Casa Vella (Amiadoso, Ourense) y Hort-Art (Faura, C. Valenciana)
Morphine se podrá ver del 15 al 17 de enero en el Teatro de La Abadía y contará con un encuentro con el público el 16 de enero tras la función. En él, Luz Arcas estará acompañada por Idoia Murga, científica titular del Instituto de Historia del CSIC, especialista en el estudio de las relaciones entre la danza y las artes visuales y Raquel López, escritora, investigadora docente de la UNED, experta en relaciones entre danza y tradiciones esotéricas.
Sobre Luz Arcas
Luz Arcas es una destacada coreógrafa y directora escénica española, fundadora de la compañía La Phármaco en 2009. Su formación incluye una licenciatura en Coreografía por el Conservatorio Superior María de Ávila y en Dirección Escénica por la Real Escuela Superior de Arte Dramático. A lo largo de su carrera, ha creado obras aclamadas como Mariana, Trilla, Toná, que pudieron verse en La Abadía, y Kaspar Hauser, entre otras. Su trabajo se caracteriza por explorar la danza, el teatro y la música en colaboración con diferentes artistas y en espacios no convencionales. En 2023, estrenó la trilogía de La Phármaco y la coreografía de la ópera Rigoletto en el Teatro Real de Madrid.
Además de su labor creativa, Arcas ha trabajado en proyectos pedagógicos y artísticos internacionales, y ha coreografiado para compañías como el Víctor Ullate Ballet y la Compañía Nacional de El Salvador. También ha sido reconocida por su talento, obteniendo premios como el II Premio Godot 2023 a mejor obra de danza por Mariana y el Ojo Crítico de Danza en 2015. Arcas también es autora del libro Pensé que bailar me salvaría, publicado en 2022 y recibió el Premio Nacional de Danza 2024.



