Masescena

La Compañía Antonio Ruz y la violista Isabel Villanueva estrenan «Signos» en Sevilla, una nueva ventana a la Danza Contemporánea y la Música Clásica

Esta colaboración entre el creador Antonio Ruz y la violista Isabel Villanueva surgió durante el confinamiento y propone un encuentro de disciplinas sin prejuicios, un diálogo entre el sonido, el movimiento, la voz, los objetos y la luz (o la ausencia de ella). ¿Un concierto dramatizado? ¿Un monólogo musical escenificado? ¿Un recital de viola coreografiado?
Ante Signos la curiosidad se despierta: ¿Cómo hará Antonio para que el lenguaje del movimiento surja entre Isabel y su viola? ¿Será posible, algo nunca visto, que instrumento e intérprete consigan, con éxito, superar un “paso a dos”? Todo esto se producirá entre ejecuciones de extractos de piezas musicales de György Kurtág y Johann Sebastian Bach

Este encuentro de lenguajes propone, sin prejuicios, un diálogo entre el sonido, el movimiento, la voz, los objetos y la luz (o la ausencia de ella). ¿Un concierto dramatizado? ¿Un monólogo musical escenificado? ¿Un recital de viola coreografiado? Con un concepto estético y un diseño de iluminación depurados, la bella y compleja arquitectura sonora de las piezas/miniaturas musicales de los compositores GyörgyKurtág y Johann Sebastian Bach interpretadas magistralmente por Isabel, se fundirá con la partitura corporal propuesta por Antonio. 

La dramaturgia navega entre lo onírico, lo poético y lo inquietante. En esta atmósfera de soledad acompañada, Isabel y su viola, custodiadas por Antonio (su alter ego, sombra, consciencia), emprenderán un viaje físico y emocional que no dejará a nadie indiferente. Ella toca sentada, camina, sube a la mesa, baila, se tumba, duerme, flota, corre, grita, se mira al espejo, se desnuda, enciende la luz, cierra los ojos, sonríe…

 

Sevilla: Gugurumbé y El Barberillo de Lavapiés 

La Compañía Antonio Ruz acaba de visitar Sevilla (19 de enero en el Teatro de la Maestranza de Sevilla) con el espectáculo Gugurumbé, las raíces negras gracias a su colaboración con Accademia del Piacere y su director el violagambista FahmiAlqhai. 

Además, Ruz tiene otra colaboración en Sevilla el 10 y 12 de marzo en el Teatro de la Maestranza: El Barberillo de Lavapiés. En plenos ensayos generales en marzo, se declaró el estado de alarma y se tuvo que cancelar. Ahora en marzo por fin se puede poner en pie. Con dirección escénica de Alfredo Sanzol, esta nueva producción de zarzuela cuenta con coreografía de Antonio Ruz y diez de los bailarines de su compañía. Después de su estreno en el Teatro de la Zarzuela hace dos años, la pieza viajó al Teatro Campoamor de Oviedo en febrero de 2020 y lo hará próximamente al Palau des Arts de Valencia en abril (16, 18, 20 y 22 de abril).

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Otros proyectos para 2021

 

Sobre la Compañía Antonio Ruz

Fue en 2009, fruto de una necesidad personal y artística, cuando Antonio Ruz (Premio Nacional de Danza 2018 en la categoría de creación y Premio Ojo Crítico de Danza 2013 de RTVE), crea en Madrid su propia compañía de danza con la que ha presentado sus trabajos en Europa, África y América del Sur. Estrena su primera propuesta en 2010 (No Drama, tras haber sido seleccionada por el Centro Danza Canal de Madrid en su 1º convocatoria de residencias). Al frente de esta agrupación, ha continuado el creador desarrollando su discurso de corte y resultado ecléctico y comenzó a impulsar, al mismo tiempo, la particular relación que mantiene con la música, a menudo en directo, siempre protagonista junto al movimiento, identidad del discurso de obras recientes. 

La compañía tiene como objetivo la investigación y la búsqueda en el campo del movimiento, huir de etiquetas, encontrar su propia identidad con la mezcla de lenguajes y la colaboracióncon artistas de otras disciplinas como las artes plásticas o la música antigua y contemporánea para establecer un diálogo entre ellos. El equipo participa de forma activa en cada aspecto del proceso creativo dando al trabajo un enfoque de 360º: desde la luz a la escenografía o la coreografía. Desde una teatralidad abstracta, las cuestiones e inquietudes comunes sobre el cuerpo, su percepción y la ambigüedad son algunos de los conceptos tratados en sus trabajos. El grupo está formado por bailarines-coreógrafos con una importante experiencia profesional y un alto nivel técnico e interpretativo que aportan, sin duda, calidad y originalidad al resultado final de las propuestas.

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