Una comedia negra construida sobre buenos mimbres: personajes bien definidos, agravios acumulados y suficientes giros para mantener viva la atención del espectador...
Una pieza de cámara tensa y rigurosa que, sostenida por la sobresaliente actuación del reparto, convierte un duelo individual en una reflexión colectiva sobre la violencia, la culpa y la responsabilidad...