En un contexto marcado por el aislamiento y la rutina, la música logró abrir un paréntesis de esperanza en el Centro Penitenciario Ocaña I. El grupo ‘Somos’, de la Asociación Aqua Vitae, ofreció un concierto navideño que llenó de ritmo, emoción y participación un espacio habitualmente asociado al silencio y la espera. Los internos siguieron la actuación con entusiasmo, acompañando las canciones con palmas, cantos y bailes, en una jornada que rompió la dinámica cotidiana del centro...