Masescena - El Centro Dramático Nacional ha abierto su temporada 21-22 con «The Quest», un delirante monólogo sobre Europa a cargo del creador belga Cédric Eeckhout

AÑO VI  Número 260

12 AGOSTO 2022
EN LA SALA FRANCISCO NIEVA DEL TEATRO VALLE-INCLÁN, DONDE ESTARÁ HASTA EL 19 DE SEPTIEMBRE. EL ESPECTÁCULO ES EN INGLÉS CON SOBRETÍTULOS EN CASTELLANO

El Centro Dramático Nacional ha abierto su temporada 21-22 con «The Quest», un delirante monólogo sobre Europa a cargo del creador belga Cédric Eeckhout

El Centro Dramático Nacional arranca su temporada 2021-2022 con The Quest, de Cédric Eeckhout, cuyo estreno en España acogió el Teatro Valle-Inclán el pasado 10 de septiembre. Se trata de una producción del Théâtre National Wallonie–Bruxelles en la que participan nueve instituciones europeas más, entre ellas, el Centro Dramático Nacional.

A caballo entre el monólogo cómico, el absurdo y el drama existencial, Eeckhout se presenta en el escenario ataviado como un “caballero gay europeo del siglo XXI” en una épica búsqueda de lo que significa la ‘unión ideal’, tanto en términos amorosos como en términos políticos
El montaje, producido por el Théâtre National Wallonie–Bruxelles en colaboración con varios teatros europeos -entre ellos el Centro Dramático Nacional-, se estrena por primera vez en España tras pasar por Bélgica, Luxemburgo y Hungría

Tras pasar por los escenarios de Bélgica, Luxemburgo y Hungría, llega a Madrid esta singular propuesta de Eeckout, una suerte de stand-up cargada de humor que se nutre de lo personal y a la vez de lo político donde el intérprete y creador belga se presenta ataviado como un “caballero gay europeo del siglo XXI”. En compañía de su madre (real) y de un músico disfrazado de gato, el protagonista se dedicará a la heroica búsqueda de la identidad europea.

Por un lado, está su historia: un actor de 40 años, en busca del amor eterno, marcado desde temprana edad por la separación de su madre valona y su padre flamenco. Y por otro lado, la historia de la Unión Europea, cuyos cimientos se ven amenazados por el creciente nacionalismo y la posibilidad de ruptura. El actor se detiene en la fragmentación de Europa, cuestiona los efectos ambivalentes del neoliberalismo… y mira a su propio origen, fruto de un encuentro entre el Norte y el Sur de Bélgica que, tras 18 años de unión, dio paso al divorcio. ¿Acaso le espera un destino mejor a la Unión Europea?

«La idea de establecer conexiones entre mi vida personal y la política me pareció muy divertida: se trataba de relacionar en el espectáculo mi crisis de soltería y mi necesidad de tener una relación sana y equilibrada (una unión) con las crisis que atraviesa Europa desde 2008», revela el autor, director e intérprete del espectáculo.

 

“The Quest”

El título del espectáculo juega con la polisemia del término inglés: por un lado, hace referencia a las llamadas cruzadas o misiones (quests) de los caballeros de la época medieval, y por otro, remite a la investigación, búsqueda (quest) que el autor belga llevó a cabo a lo largo de casi un año con el objetivo de nutrir su proyecto.

Entre abril de 2019 y febrero de 2020, Cédric Eeckhout emprendió una serie de residencias artísticas –en Groninga, Luxemburgo, Gante, Budapest, Madrid, Bruselas, Mons y varias localidades de Suecia-, donde entrevistó a casi un centenar de personalidades de la política, intelectualidad, arte y a ciudadanas y ciudadanos en general de todo el continente. En el cuestionario, el artista formuló preguntas dirigidas a conocer qué concepto tiene gente tan diversa sobre Europa, sobre la idea de pareja, y sobre la idea de “unión” en general.

El resultado es un retrato contemporáneo acerca de la familia y sobre Europa donde se mezclan reflexiones íntimas y políticas con un formato híbrido y por momentos disparatado. En la propuesta se cruzan el monólogo cómico, el absurdo y el drama existencial, y se saltea con las opiniones de las personas entrevistadas -grabadas en vídeo- junto con llamadas al sentido común por parte de la madre del artista, quien pela tubérculos en escena para hacer las famosas patatas fritas belgas mientras su gato Jesus pone el acompañamiento sonoro y musical.

 

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