Masescena - Opinión

AÑO IV  Número 192

20 ABRIL 2021

El océano estaba ahí. En un vaso de cristal sobre el escenario. Ni pasivo ni activo, pues el idioma coreano no hace una distinción clara entre uno y otro. Ahí estaba el acontecimiento sin sujeto que caracteriza esa lengua oriental. Un vaso de agua sobre el escenario que puede resumir el misterio de la infinitud del jazz visto a través de esa misteriosa cultura del vacío, como la definió el filósofo de origen coreano Byung-Chul Han, que es muchas veces incomprensible desde Occidente marcado por una noción radicalmente diferente del original y de la copia. 

Poco más se puede pedir a un Festival que, ante el apuro de la suspensión de la gira por parte del contrabajista israelí Avishai Cohen, reaccionó sustituyéndolo en el cartel por el bluesman americano Lucky Peterson, que en este tramo otoñal de la gira sólo tenía prevista en España la cita del Jazz Madrid dos días antes. 

En Agosto del año 2018 se publicaba en Masescena una entrevista al actor Joaquín Notario en la que nos dejaba muy clara su pasión por el actor José Sacristán: “En el plano más personal, cuando le preguntamos por su actor favorito no vacila ni un instante en nombrar a José Sacristán, a quien vio en el Teatro Bellas Artes de Madrid con la función Muñeca de porcelana. Según palabras del propio Notario, le pareció algo prodigioso, y aún se pregunta "Pepe, cómo lo has hecho. Un prodigio lo que hace este hombre ahí, una locura".

La fuerza del cariño es una película de comedia dramática estadounidense, basada en la novela homónima de Larry McMurtry, dirigida, escrita y producida por James L. Brooks, y protagonizada por Shirley MacLaine, Debra Winger, Jack Nicholson, Danny DeVito, Jeff Daniels y John Lithgow. La película cubre 30 años de la relación entre Aurora Greenway (MacLaine) y su hija Emma (Winger). 

El 10 de septiembre se cumplen veinte años de la muerte de Alfredo Kraus. A la noche siguiente de su fallecimiento, Silvio Rodríguez y Luis Eduardo Aute pidieron un aplauso en homenaje al tenor a las 18.000 personas que asistíamos a su concierto en Las Ventas. Aplaudimos durante minutos. No estábamos solos. Kraus era también uno de los nuestros aunque no hubiera en el Discoplay camisetas negras con su nombre. 

Teatro del Noctámbulo ha cerrado la 65 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida con su propuesta de Tito Andrónico, una de las tragedias menos representada del escritor inglés del siglo de oro, William Shakespeare. Para esta ocasión se ha encargado la versión al escritor Nando López, quien con su sensibilidad y pasión ha puesto palabras actuales a la tragedia que un día escribiera el genio inglés.

Sueña el actor que es actor, y vive en ese escenario declamando y actuando: y ese aplauso, que recibe prestado, en el currículum escribe, y en cenizas convierte el teléfono que no suena. ¿Que haya quien intente actuar, viendo que ha de despertar sin sueños y sin versos?

Mierda. Mierda. Mierda. La mierda como lema de esta revuelta. La mierda como símbolo de libertad. Una epidemia de piojos que se extiende por las cabezas de las niñas de este colegio concertado. Unas piojas marxistas, hijas de la revolución lingüística. Una epidemia que sólo ataca a las niñas del colegio concertado Blas de Lezo. Los mayores ya vienen con la plaga de serie. 

En estos días en que los seres humanos rescatados de la muerte por el Open Arms se han convertido en tema banal de tertulia veraniega se hacen más necesarias que nunca propuestas que nos pongan frente al espejo y conviertan las cifras en personas. No podemos convertirnos en aquellos romanos que salvan o condenan con el dedo pulgar o con el voto. 

Pentación, Jesús Cimarro y el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida han decidido tirar la casa por la ventana en estas últimas semanas con la producción de "Metamorfosis". ¿Y porqué digo esto? Porque han conseguido conformar un reparto de lujo y excepción, que probablemente no veamos en mucho tiempo. Y es que para la ocasión el reparto ha sido encabezado por la veterana actriz Concha Velasco, quien ejerce de maestra de ceremonias y como nexo de unión de los diferentes mitos y leyendas que en escena se cuentan, y que escribiera Ovidio en su obra maestra, versionada por Mary Zimmermand.

Hemos hablado ya demasiado de la España Vaciada. Es el momento de pasar a la acción y de tomar medidas drásticas. Arrancarnos las etiquetas para empezar de nuevo. En tierras de peregrinaje parecen aún más absurdas las ideas peregrinas que tenemos que escuchar de aquí y allá. Si el presidente en funciones o el que hace las funciones de presidente, que no sé si es lo mismo, propone que descentralicemos las instituciones para salvar estas tierras de la despoblación, ahí va una propuesta: crear un Teatro Nacional Rural en Urones de Castroponce.

Los locos de Valencia

 

Hubo un momento en el que pareció que el escenario del Palacio de los Oviedo se iba a quedar pequeño. La culpa la tuvieron los 16 actores de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT) de México. Todos jóvenes, todos muy activos, se movieron recreando Los locos de Valencia, otra de las obras del periodo valenciano de Lope, del destierro al que le condujeron los libelos contra Elena Ossorio y al que llegó con la “secuestrada” Isabel de Urbina. De amores Lope hablaba siempre en primera persona.