Masescena - Un lindo don Diego cautiva con su acento argentino al entregado público del Corral

AÑO III  Número 132

28 FEBRERO 2020
LA VERSIÓN DE SANTIAGO DORIA DIVIERTE CON EL EGOCÉNTRICO FIGURÓN DE MORETO

Un lindo don Diego cautiva con su acento argentino al entregado público del Corral

El lindo don Diego

 

Hace muy poco pudimos ver, en el AUREA, al ridículo don Lucas del Cigarral en Entre bobos anda el juego. El sábado, en el Corral, hizo su aparición otro de los figurones de nuestro teatro, no menos ridículo que aquel, el lindo don Diego, de Moreto, que fue la edición pasada lo que en esta es sor Juana Inés de la Cruz, hilo conductor del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Si el Lucas de Rojas Zorrilla entendía las relaciones humanas como una compra-venta en la que el que amasa más dinero tiene las de ganar, el Diego de Moreto es uno de esos tipos tan pagados de sí mismos que es incapaz de interpretar la realidad como lo haría cualquier otro. Se lo impide su ego, el alto concepto en el que tiene de su belleza, adornada con afeites y pelucas. Todo ello genera, claro, risas; para dar paso a la reflexión posterior, cuando se han apagado las carcajadas y los aplausos. O al menos así debería ser.

Lo más novedoso fue, tal vez, escuchar el verso de Moreto con la cadencia argentina en la boca de actores que, sin duda, conocen su oficio

La Compañía Nacional de Teatro (Clásico) de Argentina, con el insigne Santiago Doria a la cabeza, nos presentó en el Corral de Comedias a este figurón barroco, excesivo, algo tontorrón, porque cuando se conocen los defectos de alguien es fácil manipularlo. Lo hizo a la manera clásica ante un público entregado desde el primer momento, un público que fue a pasárselo bien y lo consiguió. Lo más novedoso fue, tal vez, escuchar el verso de Moreto con la cadencia argentina en la boca de actores que, sin duda, conocen su oficio y que no tuvieron problemas para ganarse a unos espectadores que entraron dispuestos a rendirse. Especialmente afortunado estuvo Pablo di Felice y su feliz (perdón) interpretación del gracioso Mosquito, verdadero motor del desarrollo de la obra junto a Beatriz, la otra criada.

A la versión de El lindo don Diego, algo afeitada, le viene muy bien la música de Gerardo Gardelín, que subraya la acción, los sentimientos y las muecas del elenco.

El público disfruto de lo lindo con el figurón, aplaudió a rabiar, se rio con ganas, se hizo fotografías en el Corral y se puso en pie con entusiasmo. Lo que no está claro es que tras las carcajadas y los aplausos, la digestión de la obra lleve a la reflexión, pero el buen rato no nos lo quita nadie.

 

Dirección: Santiago Doria

Iluminación: Sebastián Ochoa y Horacio Novelle

Vestuario: Maydée Arigós

Música: Gerardo Gardelín

Asistente de dirección: Jazmín Ríos

Asesor de verso: Santiago Doria

Producción: Rosalía Celentano

 

Reparto

Gabriel Virtuoso

Andrés D’Adamo

Mónica D’Agostino

Ana Yovino

Pablo Di Felice

Irene Almus

Francisco Pesqueira

Gastón Ares